Category Archive: Escritos

Feb 10

Ceremonia de la muerte pura, preludio 4 de Chopin y videos que me inspiraron

Aquí mi cuento sobre la muerte de la muerte, escrito y narrado por mí.
Ceremonia de la muerte pura

 

Se recomienda, además, oír y/o ver las siguientes canciones tras haber escuchado mi cuento:

a) Preludio 4 de Chopin interpretado por mí en el teclado
Chopin, preludio 4.mp3


Video

Texto de despedida

Dec 02

Aquí las pruebas de que mi “historia del pollito” está basada en hechos reales xD

http://labengaladelciego.wordpress.com/2011/09/23/cainismo-2/

Jun 25

“Conservación” (Cuento publicado en el libro “¿Quién es la noche?”)

Abraham Carrillo

México

 

Llevo la noche por dentro,

porque…yo soy el universo.

 

 

a mi madre, mi padre y mi pequeña hermana,

que viven y vivirán dentro de mí, ¡así sea!

 

 

Madre; no lo podía ver, ¿qué era?… al fin desperté… aún no recordaba. Tenía que saberlo, me esforcé tanto, sentí que era importante. En tan sólo unos días… lo soñaba…

A papá lo estrangularon, lo machacaron, lo cocieron. Era una olla grande, lo era, ya casi no había fuego… no recuerdo quiénes estaban muertos, pero mi ¡padre!… vi como su cuerpo crujía, crujía y me hablaba; quería vivir, ¡vivir madre!, ¡su fuego se extinguía!, ¡él se extinguía, ya no hervía!

¡Lo comprendí entonces!, ahora lo verás tú y también mi pequeña hermana; tenía que darle calor, pero ¿cómo hacerlo?

Te comeré.

¡No, cállate, ¿cómo puedes hablar así?!—

Madre, veo tu cuerpo pero ya no vives más allí, deberás vivir dentro de mí como yo lo hice en ti; será nuestro ritual; volverás a nacer, ahora de manera pura, más allá de la carne mortal, ¿por eso te extinguiste?, ¡¿por eso me abandonaste?!

Si tan sólo hubieses comido también a papá… volverán a estar juntos; lo prometo.

Eres todo lo que necesito, como siempre lo fue… escúchame, que no digo mentiras. Eres lo único que nos hace falta a papá y a mí; ya no lo extraño. Tócame.

si me acerco, todavía puedo oír un suspiro tuyo. Tómame y abre los ojos. Si acaricias mis labios, besaré los tuyos, así, desnuda; despacio… despacio.

Sigues siendo tan joven y bella… tu fuego será así por siempre; mi hermana deberá seguir tu ejemplo; aprenderá a ser como tú.

— … No…

Encontrarás un mejor lugar y ya no te extrañaré; la única mujer, la única verdadera. Te consentiré y sentirás mi fuego desde adentro.

A cualquier costa lograste que sobreviviéramos, ahora que ya no estás aquí, no te defraudaremos… actuaré justo como me enseñaste madre, pero no, ¡ya no!

Hubo señales de decadencia y pesadumbre en el mundo, pero nunca en nuestra mesa, no sé qué es el hambre y la pobreza, siempre ofreciste tu carne; pero aquellos de sangre impura que por tanto tiempo fueron nuestro alimento, lograron despertar la ira de los demás mortales; con medicamentos lograste alejar tu mente, pero no te mataste, ¡no!, no podrías haberlo hecho, ¿fue tu culpa madre? Entregaste tu cuerpo a sus deseos para darnos el suficiente tiempo y poder escondernos; comprendí que el deseo es la mejor y más potente de todas las armas; ahora estamos solos, pero no te preocupes, no hay quien pueda dañarnos ni quien pueda engañarnos; tenemos más riqueza que nunca, hasta donde sé, el mundo entero nos pertenece; las reglas, la vida y los ideales, también.

Aun así, ¡madre!, después de tu muerte ya no puedo estar de acuerdo contigo, ¡no nos comeremos a los que ultrajaron tu cuerpo!… deberán morir para siempre.

A veces te descongelo y te llevo a esa tina con agua caliente donde te gustaba estar durante horas, y de nuevo gozas y te ves feliz. Tus manos son cálidas en mi pecho.

No hables así de mamá, ella no es como dices, jamás haría esto.

¿No haría qué?

Todo, ¡todo lo que dices!, mamá y papá no eran malos, lo que hicieron fue por necesidad, no porque quisieran; no eran malos… cuando todo pasó, desmayé por la impresión, mamá y papá sabían que descubrir la verdad no era algo bueno para nosotros… ¡No lo era… no eran malos!

Yo no te mentiré aunque sé que para ti no será fácil, te contaré todo tal y como pasó: la claridad me impide equivocarme. Soy un hombre de hábitos: por las noches, guardo mi poder para que nadie olvide que el universo satisface mis deseos, y que hay oscuridad y muerte si lo deseo; por la mañana, acude el sol a mí, lo hace para brillar. También los crueles amamos, así damos vida, en sueños; mamá me amaba igual que a papá: satisfacerás mis deseos nuevamente; nuestros actos ya están libres de pecado y de todo carácter mortal.

No puedes decir eso. ¿dónde está papá?, ¿Me hablas a mí o a mamá? ¿Qué le hiciste? ¡Está muerta!…¡Tú la mataste!… No, no puede ser cierto, ¡el amor siempre es diferente! Si tanto la amabas ¿cómo pudiste?… no me veas ni me hables: no te reconozco; ¡Déjame salir de aquí!…

Veo que mamá y papá nos ocultaron muchas cosas, y que te escondieron más a ti, pero es natural, eres frágil y joven: casi perfecta. ¿Tú no veías en sueños la verdad? Pronto llegará el momento…

No fue así nunca, ¡tú no eras así! Algunas personas nos querían y… las amabas. ¡Tú también mientes!

Traté que estuvieses limpia y pura para nosotros mamá. Nuestra sangre siempre digna, nosotros, los que acabamos con los problemas del mundo, pero…

nunca había comido solo, en aquella ocasión me encargué de poner la mesa, les serví la carne fresca de papá a ti y a mi pequeña hermana; cuando ustedes faltaron, aprendí a cocinar, practiqué únicamente con mortales, ¡lo juro!, luego alimente también a los perros, en verdad, no me olvidé de ellos: no hay más mentiras; al fin serví a papá en nuestra mesa con su pan, su vino, su carne y su sangre; ustedes vistieron de gala como siempre quisieron, para nosotros únicamente hay ocasiones especiales; con sus vestidos recordé todas nuestras navidades: los mortales gustan de matar a sus dioses… pero ustedes no comían, ¿porqué no quisieron comer conmigo?… pero no las culpo; está por venir una nueva era… serás nuestra mesa, madre, nuestra mesa sagrada, estaremos contigo.

¡Ya!… ¡no hables, qué te pasa!, ¿cómo puedes pensar así? ¿Qué pasa con el mundo?, ¿dónde están todos?, ¿y papá?, ¡¿nadie me escucha?!…¿qué le hiciste a mamá?, ¿dónde estamos?, ¡todo es tan distinto! ¡Nada puede cambiar tanto!, ¡no debería hacerlo!

Hace tanto que no comes, y estás diciendo disparates, no te preocupes: Guardaré para ti el corazón de mamá.

Acaso ¿no lo notas?, ¿has perdido la razón pequeña y linda hermana? Me alegra que hayas comenzado a transformarte; yo he pasado por el mismo proceso, ya no puedo equivocarme. Es claro que te encuentras en tu propia casa, nuestra casa; mamá y papá mandaron a construir este lugar debajo del inmenso jardín para guardar la carne de mortal cuando hubo escasez, me revelaron el secreto cuando fue necesario huir y esconderse, al principio no lo creía; en ese momento abrí y cerré los ojos por vez primera realmente, escuché atentamente y comprendí lo que no quería, lo que nadie quería; también murió mi cuerpo y parte de mi mente, perdí los ojos y el ultraje mortal, ahora distingo todo claramente.

En los refrigeradores que ves allá, hay carne en abundancia de gente que desapareció de pronto: así alimento a los perros ahora; mi padre siempre creyó en la compasión, comprendí que debía alimentarlos, si en el momento crítico fueron nuestros aliados, ¿cómo olvidarlos?; además, los animales no son peligrosos como las personas, no pueden dañarnos; es como si mi padre leyera mis pensamientos, ¿para quién más podrían trabajar los hombres?, ¿qué iban a hacer? Era mejor que murieran. Mamá y papá sólo nos alimentaban con lo mejor de cada cuerpo, dejaban lo demás para los perros, comíamos un hígado de éste, tomábamos músculos tiernos de niños y mujeres jóvenes, desechábamos su piel, su pellejo; papá era precavido: no podíamos comer a las personas por siempre: dejó la solución en mis manos, lo escuché de sus labios mientras hervía.

mami, siempre fui tu pequeño, tu único hijo: ¿me amabas tanto o quizá más que a papá?, su amor sólo era un medio para que yo naciera ¿verdad?, la hermana que me concedieron, ¿es para amarla y así poder procrear dignamente? ¿Somos puros porque tú y papá eran hermanos? ¡Contéstame, madre! ¡Perdóname por gritarte!, encontré la forma de que nos ames al mismo tiempo por igual: ¡seré principio y condición, medio y también fin de tu amor! ¡Te perdono por todos los años de encierro!, debías domar mis pasiones frente al engaño animal de las mujeres, ¿cómo querías que entendiera que me acosaban si desde niñas les enseñan a disimular y yo no era más que un pequeño?, las educan para cazarnos: ¡las mortales seducen hasta a los dioses!; siempre me ofreciste el calor de tu seno y el tacto de tus manos y piernas. Lo más significativo que hice cuando era bebé, fue beberme a mi madre, y nadie puede condenarme, dado que todos lo hicimos.

Entiendo que desaparecieran aquellos hombres tras de ti y de mi pequeña hermana, estaban siempre esperando, acechando… pero siempre íbamos un paso adelante ¿no es cierto?, entiendo la desaparición de todas esas jóvenes, su engaño consistía en ser hermosas; todo eso ya no importa, nos tenemos que alimentar, de cualquier forma, tarde o temprano la gente caducaría…

Mamá y papá volverán hermanita, no eran dignos de este mundo: mira mis lágrimas, si no me crees a mí, escúchalas a ellas, ya no existirán más los mortales que nos hicieron tanto daño… mamá y papá regresarán pronto, no les hice nada; se tornarán limpios. Por ahora espero, ¡exijo que mueran tus ojos finitos y al fin comprendas, que lo más sabio que hizo hombre alguno, fue arrancárselos! Verás y serás como yo… no serás hija sino madre, serás espíritu y no cuerpo, y yo, Dios padre.

Aquella noche, no sabía qué hacer, mi padre crujiendo con sus ardientes palabras, de mamá no me acuerdo, ¿dónde la encontré y cómo?, y tú, desmayada, ¿quién habría de aconsejarme?, ¿quién impediría que perdiera la cordura en mi soledad a causa de la locura del mundo mortal? Fue entonces que acudí a ti pequeña hermana, y leí lo que por algún tiempo escribiste, y que guardabas con tanto recelo; me abriste los ojos y vi tu luz, comprendí que no eras más una niña; me libraste de ser esclavo y tirano del humano; pero ahora temo que la oscuridad se haya mudado a tu pensamiento, temo que no estés conmigo y hayas enloquecido, por eso te leeré lo que escribías, y por supuesto, quiero que lo escuche mamá:

 

¡La muerte de Dios no acabó con los pecados del mundo!, los cristianos no llegaron a comprender esto: ¡Dios debe morir muchas veces! ¿Para qué más iba a resucitar Jesús? Únicamente entre dioses puede darse la inmortal guerra, y mantener así, el fuego eterno, ¡porque en la destrucción está la totalidad que no se somete a lo creado! Es cierto, se sacrifica, pero se hace para mantener esta lucha, ¿por qué a algunos les costó tanto apreciar la calidez de mi desgracia?, ¿acaso no aprendieron a amar verdaderamente la luz del fuego sobre todas las cosas? No se puede entregar el amor puro al mortal, lo aprendí desde pequeña, pues se convierte en el miedo que acaba con ellos y que me consumió por tanto tiempo, la eternidad es un compromiso… hoy dejo de otorgar pequeñas dosis del Apocalipsis que llevo dentro.

 

—…un Dios que crea mortales, ¡bah, poca cosa! Un Dios, por y para mortales…y también, muerto por ellos: …que así permanezca.

Como si los hombres se dedicasen a amar, curar, crear e interesarse por pequeñas vidas; se hicieron conscientes de muchas cosas, pero jamás se ocuparon de lo que consideraron inferior a ellos y siendo tan perfectos, ¿habría de preocuparse por ellos la justicia divina?

 

El Dios desperdiciaba su soledad, habría de costarle la vida: ¡oh hermano mío!… si en este infierno tan grande, donde también los dioses perecen, pudiesen conservarse las cenizas, pero tu desequilibrada prudencia, en el infierno prendió la llama, resucitaste al hombre mediante doctrinas, en su mortandad tendieron por última vez su cama, ya no te necesitaban, no lloraron, morir significó su calma:

 

Te dejaste morir en el hombre y sus vicios; al dejarte seducir por la figura letal, tu esperanza se extinguiría, con las llamas del infierno. Sin remedio, despertarías del sueño eterno a la vida, vida finita. Tanta mordida mortal, se vuelve, de Dios homicida.

Me compadezco de ti, fuiste un ser inferior, si necesitabas compañía, debiste volverte pagano, crear otros dioses, no al humano. Pretendiste volver inmortales a los hombres, lo que conseguiste fue el canibalismo cristiano.

 

Estuve solo tanto tiempo, necesitaba oír tu voz, querida hermana. No lo sabía, detrás de ese delicado rostro, hay una mujer fuerte e inteligente; me has rescatado, me diste la clave, por eso te amo. He leído lo que escribes, no lo entendía, luego lloré, me deshice de todas las cenizas.

Los humanos buscaron fielmente su Apocalipsis, se tardó en llegar, ¿para qué la búsqueda por mejorar las cosas?, más bien había que acabar con ellas, y alcanzar más pronto el cielo. Mantendré el delicado balance;… Serás mi rueda de Ixión. Si un día mueres, te comeré, ¡oh pequeña hermana!, no debes temerme, estaremos juntos siempre. Seré tu rueda de Ixión.

Necesitamos un Dios verdaderamente poderoso: nacerá una nueva era. ¡Bendito el Dios que crea Dioses y se crea a sí mismo!: Madre, ¡levántate y anda! … ámame.

¿Qué dices mamá?, ¡hey hermanita, ven para acá!, que mamá quiere sentirte.

 

¡No puedes estar diciendo todo esto!, no está pasando… ¿qué sucedió con el mundo?, ¿en qué nos equivocamos? Yo no hice nada malo, ¡nunca!, no es mi culpa, ¿por qué todo esto me ocurre a mí?, no puedes entenderme…

Para nosotros no hay nada realmente malo madre; es más interesante la charla con los muertos que con los vivos.

A mamá no le gustaría esto, no lo digas ¡no lo hagas! ¿Dónde está papá?… no puedo creer que…

Esa sustancia que mamá nos dijo que tomáramos si estábamos en peligro, y decía ser buena para no vivir los momentos difíciles, ya no te la daré: te hace daño, creo que has enloquecido, o quizá eres adicta, necesitas desintoxicarte y todo estará bien, desecha de tu sangre todo lo que haya en ti de mortal; ¡maldita gente! También a ti te convencieron, se metieron en tu cerebro… pero no es culpa tuya, no te preocupes que no pueden ni podrán con nosotros, sé paciente, sé paciente mi pequeña hermana:

Los Dioses no comen cualquier cosa. Guardaré para ti el cerebro de mamá. En nuestro rito sagrado todo es crudo y real.

Te he visto en sueños, mientras dormimos somos noches, a veces está despejado y en nuestro cielo hay estrellas, entonces soñamos: has madurado, no eres más una niña; no hay realidad para aquel que se crea en sueños…y en sueños da vida.

Madre, te daré de comer a mi pequeña hermana; es mi deber… lo haré…

No hagas esto, no sigas diciéndolo, por favor, ¡me asustas!

Sólo al comer y al asesinar se abandona toda discriminación, todas las cosas en el mundo son comidas por otras, perecen, pero más que asesinar, se mata para comer, y no se vuelve cotidiano aunque acontece a cada momento; pero he decidido no quedarme en el campo mundano, sino descifrar la esencia misma de las cosas, que sin embargo, aparece allí a cada instante de mil maneras distintas, y como tú dejaste escrito “en la destrucción está la eternidad” y no es que crea, sino que estoy seguro de que hay algo no discriminativo, común, siempre nuevo y vivo: la muerte. Lo vivo muere, y lo muerto, muerto está, de modo que algunos quieren y creen apartarse de ella, pero no es cierto: no dejamos de vivir, en realidad, dejamos de morir. Pero no basta con ello, la característica fundamental de todas las cosas es que puedan ser destruidas, si no es así, simplemente no existen. Hablo solamente de verdades fundamentales, intuitivas y que se presentan frente a nosotros día a día, y no hay que ser un gran sabio para descifrarlo, al contrario, se necesitó de grandes sabios para ocultarlo. Anteriormente se asociaba el blanco al bien, ¿acaso alguien podría imaginarse un universo blanco?, la blancura se asoció al fuego, y me pregunto si aquellos que inventaron un cielo supramundano eran hombres buenos, pues vivían idealizando la discriminación, buscaban apartarse del mundo, el infierno, aquello que acusaban de malvado no era otra cosa sino lo que todos pueden tener, querían huir del bien, vivir para siempre, por eso hasta hoy, nadie, o casi nadie, había admitido que lo que hay es muerte… pero de haber bien, de haber mal, deben morir, todo debe morir, y no hay nada más grande que esa inmensa oscuridad.

Debemos estar unidos, a cualquier costa, por eso seré franco contigo, necesitamos comer, y el cuerpo de mamá no durará para siempre, del de papá poco hay comestible, pero lo aprovecharemos de la mejor manera. Tenemos que estar unidos y sobrevivir como mamá y papá deseaban: el deber ser; por eso tendré que comerte cuando se acabe el alimento, pero no te preocupes, estarás segura conmigo, tras tu muerte, prometo revivirte y tu después deberás hacer lo mismo por mí: ¿si muero antes, me comerás pequeña y tierna hermana?

—…

¡Qué sucede contigo!, ¿es que acaso no logras tener las fuerzas que se necesitan para estar unidos?,

Temo que hayas perdido la cordura mi pequeña y única hermana, pero no te culpo, entiendo que a causa de tu juventud no tendrás el valor de comerme, y quizá te dejarás morir cobardemente, y dejarías morir a toda la familia contigo; yo, simplemente no permitiré eso: Beberé tu vino y tu sangre, comeré tu pan y tu carne: te comeré.

Por ahora debes estar tranquila, hoy tenemos un plato en la mesa, y debemos –como siempre— agradecer a mamá por ello. Sé que todo esto es difícil para ti, para mí también lo fue, y si te digo todo esto, es con el afán de decir la verdad únicamente, dejar de lado las mentiras y tratar de no esconder nada, espero que todavía quede un poco de entendimiento en ti para poder comprenderlo; deja atrás esa idea estúpida de que soy alguien malo, sólo hago lo que es mejor para la familia tal y como lo hubiese hecho mamá ¿verdad papá? Todo lo que debes sentir ahora es agradecimiento, si no fuera por mí, estarías muerta dulce hermana, y por eso no dejo de pensar en el camino correcto, porque, además, en el peor momento cualquier otro se hubiese sentido indefenso, se hubiese rendido, en cambio yo, no sólo he logrado lo contrario, sino que de manera inteligente y valiente he resuelto la mejor manera de vivir para siempre, y por si no te has dado cuenta, no es poca cosa…

Ya lo comprenderá mamá y entonces no seremos simples mortales… estaremos unidos… ahora lo entiendo, lo entiendo y lo veo: en el mundo brilla la vida, y en la vida el amor, la bondad, la esperanza, la compasión y la unión eterna.

¡Si un día llegan a faltar los perversos, la naturaleza creará más, y preservará su reino! Sí, sin ellos no sería posible; los sacrificios humanos fueron hechos por mamá y por papá: por nosotros. Los mortales sirven para alimentar a los Dioses, y eso está bien… ¡pero no!, ¡malditos! ¡Por comerlos se metieron a mi cabeza!

¡Oh madre!, ¡perdónalos… y a sus ofensas! ¡Ellos hacían del mundo un infierno, no hicimos otra cosa más que liberarlos del sufrimiento eterno!

¡No, no por favor!, ¡tus ojos, tus ojos se encendieron!, ¡se encendieron!… ¡no me veas!, ¡no me hables!… ¡no vengas hacía mí!… déjame sola… ¡vete!

Madre, ofrécenos nuevamente un plato digno que comer a la mesa. ¡Pequeña hermana, es hora!; despertemos a los demonios, es hora de dejarlos pasar de la muerte a la vida: que mamá y papá se amen.

 

Apr 18

La noche de l águila (o de la locura en sí)

Advertencia:
Este texto está escrito en algún dialecto del hegeliano,  por lo
que se recomienda a todo posible lector estar familiarizado con dicha
lengua o tener un traductor a la mano para su comprensión absoluta.

Érase
una v-e-z, y érase que
se
era en realidad sin ser la primer mamá águila en tener polluelos,
que siendo sin duda alguna
manifestación
sensible

del
esto,
el
aquello
y el
mucho
menos

como
primer
certeza

en
éste
de-venir
primero
,
esta-ndo
por mucho, pre-vi-a-mente a toda posibilidad fe-noménica de la
experiencia,
preguntó
[la madre a los jegueluchos] si tenían hambre –pues ya
ella
había devenido

sujeta
2
para
ellos
y
ellos
objeto
para
ella
y del igual manera
ella
objeta
para
ellos
si-endo así,
sujetos
estos, pero no por ella, sino para ella-, mas, como
el
ser

de las águilas se mani-
fiesta
de
igual
modo

que el
dios
Apolo
,
aquellos no dijeron ni ocultaron
nada,
sino que dieron -más bien- señales de sus
insistentes
deseos

con repetidos “pío
pí-o”,
y siendo como fuere que
ésta
historia iba así –y sin poder ser, por tanto, de ninguna otra
forma-,
la
madre

volvió a preguntar –sin darse cuenta de hablar
para
;
de cualquier forma, no importaba,
quizá
los aguiluchos
fuesen
solamente

la invención fantasiosa de
un
genio maligno

o tal vez, el simple
producto
de una pesadilla de
aquella
noche
-,
pues al momento oyó a lo lejos las bellas palabras de una pregunta
distinta
de
,
y estando el
ser
acaecido

del
padre
presente

–que además, era
en

y
por

como lo es todo en ésta jamás
divid-ida,
irreal
ni mucho menos,
ficticia
historia
-,
escuchó en


lo que decían
los
polluelos

a las
re-petidas
preg-untas de su madre, mas, en
la
negación absoluta

de aquello que
es
en sí mismo
,
sus res-puestas como
universalidad
absoluta
y
vacía,
los viejos y anticuados padres en
su
devenir

negatividad,
ja-más oyeron: la
artificial
ciencia

había penetrado en sus
escaecidos3
cráneos –pues al parecer, pa-decían un sueño colectivo en el que
filosofaban
4-.
Habitualmente, el tiempo llegó a discurrir tan rápido para papá y
mamá águila como
la
esencia

de la vida fluía entre sus garras de aquellas pocas y desafortunadas
presas
que capturaban; pero esto no aconteció sin antes haber tenido una
larga discusión filosó-fica de la cual aca-baron
5
concluyendo que
“la
eternidad sólo puede ser eternamente trascendente en su absoluta
trascendencia”, y así, sin saber qué demonios decían –y sin
poder saberlo por su condición águila- prosiguieron:
“La
divinidad, divinamente es
absoluta
trascendencia

por llevar a cuestas una
eternidad
en sí, sin comer”
6;
y concluyeron esto no porque se siguiera de sus

pre-misas
,
sino porque en verdad,
tenían
hambre
;
entonces salieron a buscar la cena, de otro modo, la discusión se
hubiera de-morado
tendiendo
al

infinito

y sin concluir por eso mismo,
nada
-el hecho de sobrevivir sólo significaba para ellos un breve
descanso y
ensueño
de su
experimentada
tradición metafísica, mientras que afortunadamente,
su
gén-ero
y
su
moral

no les ofrecían el placer de la re-producción frecuente -,-
por
lo que
,
el discurso
absorbía
sus mentes

y
les
hacía

olvidarse de sus hijos

carentes de pensamiento
,
pues por si fuera poco, la vida animal no les satisfacía la
existencia. Así pues, a su regreso, la charla pro-siguió, partiendo
así-mismo –sin que alguien pueda cuestionarlo-, de una premisa
innegable: Son -.- De modo que la anterior premisa, dio partida a lo
siguiente: “no porque no encu-entren
[los
dioses águila]
algo
no contradictorio es esto injusto
7,
sino que es justo porque es lo justo”
8.
De esto se-
daba
cuenta
por
,
el
espíritu,
sin necesitar jamás de
aj-ena
falta de cordura ni de
extensa
masa

blasfemante, por lo que, aseveró: “si en la recepción del
veinteavo
Sol Águila
,
la conciencia histórica del águila es secularizada total-mente, la
negación de la auto-con-ciencia se dará en una lucha a muerte entre
el amo y el esclavo; las águilas mostraran su pico y dejarán de
oprimirse las unas a las otras bajo la máscara de su dios para
oprimirse ahora bajo la máscara del nuevo ídolo: el capital. Los
poetas mostrarán, por su parte, el espíritu de
ésta
época al exigir que
los
aguiluchos obreros
9
sean liberados por los adultos, que antes de ser águilas
son,
habiendo sido polluëlos”.

Y
p
rosiguiendo
como siempre estaba –el
en

“al ser”
para
-,
se quedó con no menos pesadas locuras como las nunca antes narradas
y que se siguen a continuación: “el polluelo que
es,
dicho como
se
hizo

y se dijo bien que
éste
era
,
no era
singular
único
[sino que tenía un hermano] siendo pues,
negación
pura
de
la realidad real
[reelle
Wirklichkeit
]
–pues no era ni podía
ser
de sí
,
es decir,
necesidad
primera,
sin
embargo
al
gozar

de razón
hubiese
pensado

que se hab-ía
crea-do
a sí mismo, pues
si
viniese

de una
sustancia
otra

¿
cuál
sería ent
onces
el origen de aquella naturaleza distinta
?,
tal era
su
dañada voluntad que preguntaba semejantes cosas; y para corroborar
mi interpretación, he aquí las palabras mismas del pensamiento
hühncheniano
10,
traducidas del alemán, estando no menos discurridas que las que
usaron sus padres; cito:

¿Quién
hace al polluelo en el huevo? ¿Acaso un poder y un arte que viene de
fuera y penetra el cascarón? ¡Claro que no! El polluelo se hace a
sí mismo
11,
y la misma fuerza que ejecuta y consuma esta obra tan compleja, tan
bien calculada y tan teleológica, es la misma que, tras romper el
cascarón, está lista para llevar a cabo las acciones externas del
polluelo,
[o
sea, de mí mismo].
12

y
a pesar de aquel al que le pese, esto se encuentra perfecta-mente
justificado, pues
la
aguilucheidad consiste pre-cisamente en que la idea sea
sola-mente
igual a sí misma y, por medio de esta igualdad consigo misma, se
halle fundada, por tanto, en su propia esencia, y no sea algo
condicionado
-”;
luego entonces, se da
ya
siempre
,
una
explicación que no sólo no explica nada, sino que es tan clara, que
trata de decir algo distinto, no dice en rigor nada y se limita a
repetir lo m-is-mo
13,
mas, estando como lo está ya de
por

oscurecida y mal en-tendida, sea mejor no decirla
141516
para
exponer el espíritu de la siguiente época:

siendo
el ser

del polluelo de-venido como era
ahora
y
que, como
yo
lo afirmó
17,
hizo-se18
pues, lo
no
ese-ncial
,
ya que, estando dividido,
se
dividía
para
ser
en el
desdoblamiento
interno

de la voz
con-sonante
que,
sin
más
,
habría de llevar al
des-garra-miento
absoluto
de
los pobres polluelos, y sin haber pues, -sea dicho ya de paso-
tremendo caballero que los rescatase de
la
perversa
locura

del
espíritu eterno que los consumía
.
Y afirmándose
en
sí mismo

como era que se había dicho ya (entiéndase bien y que no se olvide,
dicho como estaba y
había
sido

como
venía
siendo

por el
ser
en sí

del
ser19)
estaba-se
la madre estando sometida a las voces ciegas del
absoluto20
intelecto;
y
oía
21
y de nada le servía, ya que lo que entendía era
nada
–pues,
como se ha dicho aunque no se dijera, éste
ser,
siendo era y la nada era el ser-, y enre-dando al discurso con sus
alas y su
maltrecho
y escaecido

cerebro más de lo que ya estaba, no se dio cuenta de estar sumergida
en el
saber
absoluto

de
éste
último
22,
pues nunca jamás –y jamás nunca- enredado cuento, enredándose
estuvo como
es,
que
lo
había estado
,
y por demás, lo venía siendo mediante el indiferente
tam-bién.
Así
,23
la
madre superficialmente
24
se pensaba
como
sin-gula-ridad
:
creía pues, que hablaba y todo cuanto creía, era pensamiento –pues
como
creía
que creía, había ganado
certeza
de sí
,
por lo que
sin
más
,
venía
siendo
in-dudable-mente- y todo lo que hacía era encaminado a semejantes
barbaridades
25;
nombrando conceptos, colores, edades, tiempos y sabores siempre de
improviso de su nunca vista locura y sin parar chifladura que venía
duplicándose ya
enrarecidamente
como era de imaginarse

en estas molidas, maltrechas y descalabradas pala-bras como se dice
que dichas están por el voca-blo inequívoco
26
del escrito que
ha
dicho-se

por

aunque uno no lo quisiera, es decir, inevitablemente”.
27

Se
cree entonces, que en su sol-edad –al no haber más dioses águila
pues la época no lo permitía por su necedad necesaria-, las
malditas desconf-
igu-raciones
del espíritu, conciliaron no solamente el carácter escrito sino
también el fon-ético para charlar consigo mismo estando fuera de
28,
por sus
distintas
y diversas

personalidades múltiples infinitamente duplicadas en sí, y que, ya
acaecida
la
desconchifladura absoluta
,
cambiando permanecían ahora
también
para
sí en la transitividad transitiva que
transitivamente
transidando transitaba en sí,

deviniendo siempre para sí, sin pausa alguna
;
y …por si
esto
fuera poco, constantemente se duplicaban [las personalidades
múltiples] siendo tan abarcantes que la sobrepoblación acabó con
la sociedad
conejo
de la que se alimentaban –que era en sí pero no para sí, sino que
era antes de extinguirse, para la comunidad águila que a diferencia
de ellos, había devenido ya para
29-;
pero las pocas huellas que quedan de la historia del pensa-miento
águila y su mitología, no permiten const-atarlo.
30

La
madre preguntó entonces -como suele decirse, diciéndose así en
otros términos, si es que son términos-, a sus hijos si querían
que ella les trajese algo de comer; y por muerto que muerto estaba
en

su instinto materno (con tanto ir y venir de
la
autoconciencia

en su
as-cendente
negación
y sus mal andantes procesos neuronales, siendo evidente pues,

in-mediata-mente
para mí
el
que

éste
distinto

no se-a distinto
)
especulamos que consecuentemente –sin imponer nunca
su-puestos
a nuestra real y verdadera historia- de hambre e inanición
hu-bieron
muerto
y-endo
muertos

así, los que eran
aquellos
–pues
sus antecesores en absoluto cayeron en la cuenta de que no
dia-logaban y de que las nuevas, desconocidas e ignoradas aves
yacían
muertas en el suelo-
:
tan hondo llegó el
espíritu
interno

que
creía-se
que se era por la
voluntad
de autoengaño

acaecida
en

y de
por
,
que más bien,
lo
que era

no era, y la voluntad era entonces, la que todo este tiempo venía
revolviendo los desatinos del
empobrecido
intelecto
.
Y,
es así, que, siendo sin ser como era, el instinto oscurecido y
artificial como esta-aba, a-bando-nó
por
sí mismo

a los aguiluchos, quitándoles la vida; de modo que nuestra
desnaturalizada
madre
siendo
en realidad

sin ser como se dijo antes que había sido- preguntó de nuevo a sus
siempre pequeños hijos si deseaban comer, a lo que sin duda ni
espera ellos incesantemente contestaron con sus ya
en

des-esperados “
pío
pío

–pues aún no podían hablar ni español ni alemán-, y estando
faltos como estaban de
por
s-í
31
y
de facto, del instintivo
saber
absoluto

de su madre -que no había alcanzado aún
la
realización
de
la
experiencia
vivencial, ni podía hacerlo por su condición águila-
;
[los críos] murieron así de
inanición,
gracias al devenir
que
ha devenido
,
como era de esperarse y de manera natural, en la
negativa
falta espiritual

del espíritu y su-modo-de-ser-en-la-realidad [Realität], que faltos
de razón
habían-se
olvidado del
saber
lo real

acaecido, como su madre
hubiese
es-pera-do

que
no
sucedi-ese
.
Pusieron-le
entonces [los padres] nece-sidad y linealidad al dis-curso
ja-más
nunca

antes
dicho –y de imposible repetición- de los antes mencionados
aguiluchos, olvidándose [y] apart-ándo-se

de la apariencia coloreada del
más
a-cá sensible
,
para marchar hacia el
supuesto
día

espiritual del
eterno
presente
.32

Así
pues[,] la historia del espíritu se cansó y murió de ser
lo
que no era
,
como felizmente se recordará y se dará constancia de
éste
–como afirmamos- nuestro saber absoluto –pues al no haber nada
fuera del
desdoblado
proceso

de

mismo
,
resulta evidente que
lo
u-n-o

no es uno- manifestado también junto con otras tantas felices
ocurrencias de la jamás nunca aceptada, entrañada e inexorable
refutación, de lo que afirmamos como
afirmación
indi-ferente
:
“D
e
haber
mu-n-do,
no hay
en
sí del para sí
,
sino que
se
es para la muerte

y, nadie ha de admitir que sean
idénticos
ser
-y-muerte:
la
conciencia

y
el
mundo

cambian, de-vienen, y
uno33
puede aceptar el perecer, mas, de haber negación absoluta del
yo
como n-
oso-tros
¿hemos de aceptar la
extinción
del águila

ya sea que perezca y se ataje el devenir o evolucione en algo más?
De ser así, el susodicho es un ocaso felizmente acontecido”.

Y
es
como
era
,
que se dijo
que
es
,
el feliz
suceso-desenlace
en la pluma del cuento –si es que
éste
todavía alguna tenía
34-,
y
acabó
pues así, –ne-cesaria-mente-

de
acaecer
como era
bien
es-
pera-do
es-
pera-rse,
y érase así que –felizmente como se dijo antes-, lo que hubiera
de perecer,
siendo
constante

en su
tanto
auto-desaparecer
,
acabó por consumarse; el deceso así dicho, llevó a la extinción
de la mal par-
ida
historia

(que ha sido éste
in-eludido
escrito
)
al
equivocarse constantemente (por creer cuerda su
in-cordura),
que sin hablar hablaba, pues la aberración emerge del abismo sin que
por ello uno lo haya deseado conscientemente, y jamás
por
ella [la pluma]
entendido,
ni mucho menos
antes
ni
después
narrado –
hablando
pues
por
,
la
inocente-historia
autora de
éste
di
gerido
acontecer
,
advirtiéndonos que ni pensarse debe, ni debe
por
,
ser dicha, porque no imaginamos indicar que
fue
ni ha sido

inventada
por

y de
por
al
carecer de toda necesidad-; y de ser así como
es
que –como se dijo con anterioridad que,
nunca
era
-,
sea
acaecida

la extinción de la infeliz aguilucha, por la
inmanentementetrascendente
pluma

jamás igualada de
semejantes
disparates

que, sin embargo, de las cenizas del ave fénix -en su
devenir
nega
tividad
vacía-,
estuvo amena-zante –y amen-azando como estaba- de los nuevos
juicios a oscurecer en las siguientes generaciones de la
nuestra
noche fría

que dio fin a los aguiluchos por evitarles con ello –y también a
su nunca dada descendencia-, el
inconmensurable
trance

de sus padres que

del
cádiz de este anon-ada-do esc-rito,

rebosaron
para
,
su finitud.
35

Fin
de La

Historia

1
No sabe la incierta ciencia quién es el autor del presente
escrito, pero cree que fue así nar-rado por el
espíritu
, en conjunción con H-e-g-e-l y el nunca
antes
confundido hidalgo por libro alguno, Don Quijote.

2
Sujeta que no sujeto, dado que mamá águila era
feminista.

3
Nó-tese y nóte-se bien, que esta palabra existiendo en sí
y devenida ya para sí, no existe, como muchas otras del
presente discurso.*
* Nota del traductor.

4
Nuevos descubrimientos psicoanalíticos nos ofrecen la posibilidad
de pensar que papá y mamá águila deliraban a causa de una aguda
neurosis, obsesiva, colectiva e idealizante; provocada por la
aus-sencia de sus padres en la niñez.*
* Nota del editor.

5
Quizá en español esta palabra pueda traducirse también de la
siguiente manera: “a-cabaron”.

6
Es muy probable que abuelo y abuela águila hayan dejado a papá y a
mamá águila sin comer cuando eran pequeños para alcanzar en
ellos, su propia trascendencia. Fue así, que la deidad se hizo
águila según la Mitología Águila; sin embargo, la falta
de sensatez de los abuelos, no sabemos de dónde vino. Se han
planteado dos posibles res-puestas para ello: que la demencia
pro-viniese de bisabuelo y bisabuela águila, y así al in-finito,
o, por el contrario, que haya venido de una locura en sí con
atributos infinitos. Cabe mencionar que, “…algunos
autores spinozos, advierten el origen de la locura en ambas opciones
tendiendo [al menos potencialmente] al infinito, ya que es
propio de la naturaleza de la razón percibir las cosas bajo una
cierta especie de eternidad
y sin duda, las dispersas
Águilas solían posarse sin ningún problema comúnmente sobre
dichas filosofías al descender el vuelo, sin importar qué tan
espinosas fuesen, como queda constatado en los diversos Códices
Águila”.*
* Cita requerida

7
La anterior afirmación se puede traducir también así: “no
porque no encuentren [los dioses] algo no
contradictorio no es esto justo”, o “no
porque no encuentren [los dioses] algo no
contradictorio es esto no-justo”.

8
Queda claro que las dos águilas adultas, hablan de que ca-zar es
algo justo porque es justo; esto ha sido plasmado por
los dioses desde antaño, de los cuales se venía hablando tiempo
atrás.

9
Poema representativo del veinteavo sol águila en Hispania.

10
El pensamiento hühncheniano
pertenece a la escuela alemana mejor conocida como “filosofía
polluela”, “filosofía primera” o
hühncheología
hühncheónica
,
que estaba en contra de la metafísica teísta, y a su vez se
dividía en polluelismo teórico, polluelismo práctico e
inmanentismo polluólico, cuya raíz más antigua puede encontrarse
en el
ser
hühnchenideo
que
es uno, completo, irrompible –en algunas traducciones
“inquebrantable”- y ovalado como el cascaron del huevo –símbolo
de la perfección en la antigüedad-, y que para la posteridad sería
de vital importancia para el existencialismo-renacuajo-francés,
pero que no tendría mayor valor dentro de la comunidad analítica
sapounidense.

11
Por la afirmación anterior, el polluelo fue acusado de ateo,
naturalmente asado y posterirmente devorado.

12
Wer macht das Hühnchen im Ei? etwan eine von außen kommende und
durch die Schaale dringende Macht und Kunst? O nein! das Hühnchen
macht sich selbst, und eben die Kraft, welche dieses über allen
Ausdruck komplicirte, wohlberechnete und zweckmäßige Werk ausführt
und vollendet, durchbricht, sobald es fertig ist, die Schaale, und
vollzieht nunmehr, die äußern Handlungen des Hühnchens.

13
Se cree que las mal pasadas palabras deberán ser un plagio [del
editor
] al posterior texto traducido –por supuesto- literal y
fielmente. No hemos pues, de culpar al siempre “inocente” y
creativo autor. Cfr. La bibliografía contradictoria aún no
existente.

14
Las tres últimas líneas no podrían ser más distintas y
evidentes, por lo que hago énfasis en esta nota al pie, de que no
necesitan posterior explicación por lo que no la daremos.

15
Teorías recientes han mostrado que aquí no escribió He-gel,
sino que, luego de leer libros de caballería y antes de morir, el
Ingenioso Hidalgo leyó a He-gel, lo que hubo de rescatarlo
de una nueva locura; además, como el lector seguramente lo hubo ya
notado, la postura que toma Don Quijote frente a la filosofía
h-egeliana, es siempre crítica. Por otra parte, otras teorías han
demostrado que el Quijote no pudo haber leído a Heg-el ya

que aquél murió antes. Concluimos pues, que fue el espíritu
quien leyó a Cervantes y a H-e-g-e-l, siendo
corroborada de nuevo, nuestra hipótesis acerca del verdadero autor
del presente ensayo; otra prueba puede buscarse en la prosa y el
estilo de otros escritos que, según nuestra interpretación, son de
él.*
* No sabemos si el espíritu era
capaz de escribir conscientemente o si escribía en pleno delirio,
pues ¿para qué recitarle al hombre las patrañas de las aves?

16
El punto y aparte anterior no debería ir aquí según los sabios
literatos, y la nota anterior tampoco.

17
Se trata pues, no de un error de conjugación, sino que, se
entenderá correctamente que “el concepto yo”       –que
no es singular sino universal-, afirmó lo que viene a
continuación.

18
Resulta más convincente y clara la traducción “hizo-se”,
pues en efecto, “el polluelo se volvió lo no esencial”,
sin embargo, si la partícula “se” se pone previamente al verbo,
puede entenderse que “se hizo [el polluelo] a sí mismo
–voluntariamente y ten-iendo capacidad suficiente para
ello- lo no esencial”, lo cual es perfectamente incorrecto
desde la perspectiva y las intensiones de lo que el autor trató de
expresar aquí. Literalmente el texto original debe decir: “Das
küken geschah…” (misma paginación), “El polluelo
hizo-se…”; -el verbo es “geschehen” (“hacerse”,
ser para sí de una manera distinta, sin negarse
absolutamente”), y no “sich wenden” (“volverse” con el
sentido de ser de nuevo lo que ya se era)-; de modo que se vuelve
evidente ahora el que la gramática y la ortografía sean
alteradas solamente con el afán de hacer más comprensible y
fidedigna la ya clara lectura y correcta inter-pretación del
inocente lector.

19
Al hacer tanta conjugación del verbo ser, el espíritu quiere
mostrarnos qué tan bien sabe conjugar en español, sin embargo, su
escaso cerebro no aprendió a conjugar en futuro pues no aparece
dicha conjugación.*
*Observación de los enfurecidos
expertos antihünchenianos

20
Por la fea letra del escritor o-rigin-al, no sabemos con entera
certeza, si el texto debe decir “absoluto” o, más bien,
absurdo”.

21
La presente nota solamente quiere hacer énfasis en que se hacen
notas únicamente cuando es necesario, pero se promete no impedir
más la fluidez en la lectura del experimentado lector.

22
El acento en “éste último”, de nuevo corrobora nuestra
hipótesis, ya que, al no haber nada fuera del espíritu, cuando el
espíritu habla de cualquier cosa, se refiere a sí mismo. Un dato
adicional que nos hace pensar esto, es una nota hecha a lápiz al
lado del texto original -escrito en español por supuesto, pues las
águilas consideraron siempre que no se puede pensar en otro idioma-
que dice lo siguiente: “Puedo escribir ya que mi pluma, mi mano y
mi arremangado brazo son inmanentes, y por cierto, todas las demás
notas son mías de igual manera, las ya hechas y todas las que se
harán, ya que soy todo lo que ha sido, es, y será”.*
*Nota de los expertos y muy
serios hünchenianos.

23
Nótese por si no se había antes notado, que la anterior coma está
en cursivas, y debe permanecer así pues de esta maneta aparece en
el texto original,
y además,
entiéndase por las mismas no mencionadas razones, que
el
espacio de la palabra anterior junto con todos los otros, deben y
deberán
poner-se en
lo sucesivo, con cursivas[.]*

* Nota del
editor

24
En realidad, la palabra-concepto “superficialmente”, debe
ir en cursivas dobles, y probablemente todas las demás
también, para manifestar de manera clara elafirmarse en la
denegación.

25
Algunas interpretaciones águila afirmaron que la filosofía
hegeliana pretende no tener interpretación posible coherente, por
lo que se la ha considerado como perteneciente al Movimiento
Filosófico Real* Surrealista, cuyas siglas en español son MFRS,
blasfemia que, sin duda, fue castigada debidamente y condenada al
olvido junto con sus autores, como se verá a continuación.
* Real de realeza, no de
realidad.*
*Nota del espíritu.

26
Las cursivas son mías y de nadie más.

27
Creemos por el último enunciado –si bien los expertos no han
llegado a un consenso de dónde comienza pero sí de dónde termina-
que a ratos, el espíritu es autoconsciente de su menguado
humor.*
* Nota de brillante luminosidad
hecha por los expertos que elevan su ego –con alas depredadoras-
haciendo notas –aba-lanzá-ndose sobre los escritos-.

28
Entiéndase, “fuera de los cabales”.

29
, aparentemente es un personaje más en la historia
universal águila pero el azar nos ha arrebatado toda constancia
fiable acerca de tan importante personaje.

30
Algunos escépticos creen que las huellas que se conservan del
pensamiento águila, son falsas ya que las águilas no piensan;
otros afirman que la falsedad no existe –lo cual no puede ser
falso si en verdad, la falsedad no existe-, y los últimos
dudan de la existencia de las águilas y de todo el mundo
externo
.

31
Las interpretaciones de los expertos, afirman que el espíritu era
tartamudo de las manos –o sea, al escribir-, y que por ello hay
guiones atravesados en tantas palabras. Otra teoría advierte que el
espíritu era tartamudo al hablar, y aquel que escribió el discurso
–pues el espíritu absoluto no puede dedicarse a escribir-,
buscando claridad y fidelidad, puso guiones en las palabras en que
el espíritu se tra-baba. Probablemente, el espíritu daba otra
entonación a las palabras en cursivas y otra para las
doble-cursivas.*
* Nota de los expertos avalada
por los expertos.

32
La caída del águila ab-und-a en descuidos de continuidad
similares a este, pero la mayoría de ellos p-asan inad-vertidos
para el lector y sólo se ad-vierten cuando la no-novela se
analiza con una minu-ciosa perspectiva crítica. Parece que el
autor, llevó a cabo varios cam-bios de improviso al mom-ento
de la publicac-ión, por lo que sin duda, el autor h-ubo de
e–qui—vocarse al no tener el tiempo suficiente de revisar el
texto ente-ro, equivocándose por ello mismo, el des-cuidado
lector
que ahora mismo lee, sin que por ello pueda a-firmarse
que esté equivocado aquel que pone aquí las notas al pie de
página.*
* Nota al texto proveniente de
la edición del cuarto aniversario del escrito, p. 236, nota 26.

33
Uno puede aceptar el perecer si –como es bien sabido- del
uno se sigue el dos necesariamente como necesidad no fáctica.*
* Al parecer, uno, no
sabía lo que hablaba cuando escribió esta nota, si bien, es actor
en la novela.

34
Algunos literatos piensan que “los cuentos desplumados” eran una
especie de mofa literaria breve y cruel a la que probablemente el
autor se refiere, siendo probable también que imitase su estilo a
manera de tributo o que fuese fundador de dicha corriente; la
metáfora pudo haber surgido de aquellas águilas encerradas en
jaulas a forma de manicomios, y que  por ello acababan arrancandose
las plumas en un ataque histérico donde se les escapaba todo
sentido, cordura y prudencia, lo que causó mucha risa a la
comunidad humana por lo que, según diversos códices águila, los
hombres las encerraban.

35
Cita un tanto modificada de dos versos del autor –no nombrado
porque se cree que no tenía nombre pues todos los individuos eran
llamados de la misma manera para evitar distinciones, prejuicios,
abusos, discriminaciones y desigualdades dentro de la sociedad
águila- que jamás aquí, hubo escrito, pues nunca fue dada la
creatividad a
éste
su l-imitado, fétido,
mal
logrado, incomprensible, estrecho e

infeliz intelecto; pero que lo más probable -y por lo que
habremos
de asegurarlo-, se h-ubo inspirado indudablemente
en
la clara prosa y las intrincadas razones
del
jamás recordado por la Comunidad Águila Real, Feliciano de Silva,
al considerársele el padre de los enredados enredos que
consideraban en sí, cuerda su in-
cordura.

Mar 14

La “Conservación” y el canibalismo ontológico (cuento)

Conservación*

 

 

Abraham Carrillo

México

 

Llevo la noche por dentro,

porque…yo soy el universo.

 

 

a mi madre, mi padre y mi pequeña hermana,

que viven y vivirán dentro de mí, ¡así sea!

 

 

Madre; no lo podía ver, ¿qué era?… al fin desperté… aún no recordaba. Tenía que saberlo, me esforcé tanto, sentí que era importante. En tan sólo unos días… lo soñaba…

A papá lo estrangularon, lo machacaron, lo cocieron. Era una olla grande, lo era, ya casi no había fuego… no recuerdo quiénes estaban muertos, pero mi ¡padre!… vi como su cuerpo crujía, crujía y me hablaba; quería vivir, ¡vivir madre!, ¡su fuego se extinguía!, ¡él se extinguía, ya no hervía!

¡Lo comprendí entonces!, ahora lo verás tú y también mi pequeña hermana; tenía que darle calor, pero ¿cómo hacerlo?

Te comeré.

—¡No, cállate, ¿cómo puedes hablar así?!—

—Madre, veo tu cuerpo pero ya no vives más allí, deberás vivir dentro de mí como yo lo hice en ti; será nuestro ritual; volverás a nacer, ahora de manera pura, más allá de la carne mortal, ¿por eso te extinguiste?, ¡¿por eso me abandonaste?!

Si tan sólo hubieses comido también a papá… volverán a estar juntos; lo prometo.

Eres todo lo que necesito, como siempre lo fue… escúchame, que no digo mentiras. Eres lo único que nos hace falta a papá y a mí; ya no lo extraño. Tócame.

… si me acerco, todavía puedo oír un suspiro tuyo. Tómame y abre los ojos. Si acaricias mis labios, besaré los tuyos, así, desnuda; despacio… despacio.

Sigues siendo tan joven y bella… tu fuego será así por siempre; mi hermana deberá seguir tu ejemplo; aprenderá a ser como tú.

— … No…

—Encontrarás un mejor lugar y ya no te extrañaré; la única mujer, la única verdadera. Te consentiré y sentirás mi fuego desde adentro.

A cualquier costa lograste que sobreviviéramos, ahora que ya no estás aquí, no te defraudaremos… actuaré justo como me enseñaste madre, pero no, ¡ya no!

Hubo señales de decadencia y pesadumbre en el mundo, pero nunca en nuestra mesa, no sé qué es el hambre y la pobreza, siempre ofreciste tu carne; pero aquellos de sangre impura que por tanto tiempo fueron nuestro alimento, lograron despertar la ira de los demás mortales; con medicamentos lograste alejar tu mente, pero no te mataste, ¡no!, no podrías haberlo hecho, ¿fue tu culpa madre? Entregaste tu cuerpo a sus deseos para darnos el suficiente tiempo y poder escondernos; comprendí que el deseo es la mejor y más potente de todas las armas; ahora estamos solos, pero no te preocupes, no hay quien pueda dañarnos ni quien pueda engañarnos; tenemos más riqueza que nunca, hasta donde sé, el mundo entero nos pertenece; las reglas, la vida y los ideales, también.

Aun así, ¡madre!, después de tu muerte ya no puedo estar de acuerdo contigo, ¡no nos comeremos a los que ultrajaron tu cuerpo!… deberán morir para siempre.

A veces te descongelo y te llevo a esa tina con agua caliente donde te gustaba estar durante horas, y de nuevo gozas y te ves feliz. Tus manos son cálidas en mi pecho.

— No hables así de mamá, ella no es como dices, jamás haría esto.

—¿No haría qué?

— Todo, ¡todo lo que dices!, mamá y papá no eran malos, lo que hicieron fue por necesidad, no porque quisieran; no eran malos… cuando todo pasó, desmayé por la impresión, mamá y papá sabían que descubrir la verdad no era algo bueno para nosotros… ¡No lo era… no eran malos!

Yo no te mentiré aunque sé que para ti no será fácil, te contaré todo tal y como pasó: la claridad me impide equivocarme. Soy un hombre de hábitos: por las noches, guardo mi poder para que nadie olvide que el universo satisface mis deseos, y que hay oscuridad y muerte si lo deseo; por la mañana, acude el sol a mí, lo hace para brillar. También los crueles amamos, así damos vida, en sueños; mamá me amaba igual que a papá: satisfacerás mis deseos nuevamente; nuestros actos ya están libres de pecado y de todo carácter mortal.

— No puedes decir eso. ¿dónde está papá?, ¿Me hablas a mí o a mamá? ¿Qué le hiciste? ¡Está muerta!…¡Tú la mataste!… No, no puede ser cierto, ¡el amor siempre es diferente! Si tanto la amabas ¿cómo pudiste?… no me veas ni me hables: no te reconozco; ¡Déjame salir de aquí!…

Veo que mamá y papá nos ocultaron muchas cosas, y que te escondieron más a ti, pero es natural, eres frágil y joven: casi perfecta. ¿Tú no veías en sueños la verdad? Pronto llegará el momento…

— No fue así nunca, ¡tú no eras así! Algunas personas nos querían y… las amabas. ¡Tú también mientes!

—Traté que estuvieses limpia y pura para nosotros mamá. Nuestra sangre siempre digna, nosotros, los que acabamos con los problemas del mundo, pero…

…nunca había comido solo, en aquella ocasión me encargué de poner la mesa, les serví la carne fresca de papá a ti y a mi pequeña hermana; cuando ustedes faltaron, aprendí a cocinar, practiqué únicamente con mortales, ¡lo juro!, luego alimente también a los perros, en verdad, no me olvidé de ellos: no hay más mentiras; al fin serví a papá en nuestra mesa con su pan, su vino, su carne y su sangre; ustedes vistieron de gala como siempre quisieron, para nosotros únicamente hay ocasiones especiales; con sus vestidos recordé todas nuestras navidades: los mortales gustan de matar a sus dioses… pero ustedes no comían, ¿porqué no quisieron comer conmigo?… pero no las culpo; está por venir una nueva era… serás nuestra mesa, madre, nuestra mesa sagrada, estaremos contigo.

—¡Ya!… ¡no hables, qué te pasa!, ¿cómo puedes pensar así? ¿Qué pasa con el mundo?, ¿dónde están todos?, ¿y papá?, ¡¿nadie me escucha?!…¿qué le hiciste a mamá?, ¿dónde estamos?, ¡todo es tan distinto! ¡Nada puede cambiar tanto!, ¡no debería hacerlo!

—Hace tanto que no comes, y estás diciendo disparates, no te preocupes: Guardaré para ti el corazón de mamá.

Acaso ¿no lo notas?, ¿has perdido la razón pequeña y linda hermana? Me alegra que hayas comenzado a transformarte; yo he pasado por el mismo proceso, ya no puedo equivocarme. Es claro que te encuentras en tu propia casa, nuestra casa; mamá y papá mandaron a construir este lugar debajo del inmenso jardín para guardar la carne de mortal cuando hubo escasez, me revelaron el secreto cuando fue necesario huir y esconderse, al principio no lo creía; en ese momento abrí y cerré los ojos por vez primera realmente, escuché atentamente y comprendí lo que no quería, lo que nadie quería; también murió mi cuerpo y parte de mi mente, perdí los ojos y el ultraje mortal, ahora distingo todo claramente.

En los refrigeradores que ves allá, hay carne en abundancia de gente que desapareció de pronto: así alimento a los perros ahora; mi padre siempre creyó en la compasión, comprendí que debía alimentarlos, si en el momento crítico fueron nuestros aliados, ¿cómo olvidarlos?; además, los animales no son peligrosos como las personas, no pueden dañarnos; es como si mi padre leyera mis pensamientos, ¿para quién más podrían trabajar los hombres?, ¿qué iban a hacer? Era mejor que murieran. Mamá y papá sólo nos alimentaban con lo mejor de cada cuerpo, dejaban lo demás para los perros, comíamos un hígado de éste, tomábamos músculos tiernos de niños y mujeres jóvenes, desechábamos su piel, su pellejo; papá era precavido: no podíamos comer a las personas por siempre: dejó la solución en mis manos, lo escuché de sus labios mientras hervía.

…mami, siempre fui tu pequeño, tu único hijo: ¿me amabas tanto o quizá más que a papá?, su amor sólo era un medio para que yo naciera ¿verdad?, la hermana que me concedieron, ¿es para amarla y así poder procrear dignamente? ¿Somos puros porque tú y papá eran hermanos? ¡Contéstame, madre! ¡Perdóname por gritarte!, encontré la forma de que nos ames al mismo tiempo por igual: ¡seré principio y condición, medio y también fin de tu amor! ¡Te perdono por todos los años de encierro!, debías domar mis pasiones frente al engaño animal de las mujeres, ¿cómo querías que entendiera que me acosaban si desde niñas les enseñan a disimular y yo no era más que un pequeño?, las educan para cazarnos: ¡las mortales seducen hasta a los dioses!; siempre me ofreciste el calor de tu seno y el tacto de tus manos y piernas. Lo más significativo que hice cuando era bebé, fue beberme a mi madre, y nadie puede condenarme, dado que todos lo hicimos.

Entiendo que desaparecieran aquellos hombres tras de ti y de mi pequeña hermana, estaban siempre esperando, acechando… pero siempre íbamos un paso adelante ¿no es cierto?, entiendo la desaparición de todas esas jóvenes, su engaño consistía en ser hermosas; todo eso ya no importa, nos tenemos que alimentar, de cualquier forma, tarde o temprano la gente caducaría…

Mamá y papá volverán hermanita, no eran dignos de este mundo: mira mis lágrimas, si no me crees a mí, escúchalas a ellas, ya no existirán más los mortales que nos hicieron tanto daño… mamá y papá regresarán pronto, no les hice nada; se tornarán limpios. Por ahora espero, ¡exijo que mueran tus ojos finitos y al fin comprendas, que lo más sabio que hizo hombre alguno, fue arrancárselos! Verás y serás como yo… no serás hija sino madre, serás espíritu y no cuerpo, y yo, Dios padre.

Aquella noche, no sabía qué hacer, mi padre crujiendo con sus ardientes palabras, de mamá no me acuerdo, ¿dónde la encontré y cómo?, y tú, desmayada, ¿quién habría de aconsejarme?, ¿quién impediría que perdiera la cordura en mi soledad a causa de la locura del mundo mortal? Fue entonces que acudí a ti pequeña hermana, y leí lo que por algún tiempo escribiste, y que guardabas con tanto recelo; me abriste los ojos y vi tu luz, comprendí que no eras más una niña; me libraste de ser esclavo y tirano del humano; pero ahora temo que la oscuridad se haya mudado a tu pensamiento, temo que no estés conmigo y hayas enloquecido, por eso te leeré lo que escribías, y por supuesto, quiero que lo escuche mamá:

 

¡La muerte de Dios no acabó con los pecados del mundo!, los cristianos no llegaron a comprender esto: ¡Dios debe morir muchas veces! ¿Para qué más iba a resucitar Jesús? Únicamente entre dioses puede darse la inmortal guerra, y mantener así, el fuego eterno, ¡porque en la destrucción está la totalidad que no se somete a lo creado! Es cierto, se sacrifica, pero se hace para mantener esta lucha, ¿por qué a algunos les costó tanto apreciar la calidez de mi desgracia?, ¿acaso no aprendieron a amar verdaderamente la luz del fuego sobre todas las cosas? No se puede entregar el amor puro al mortal, lo aprendí desde pequeña, pues se convierte en el miedo que acaba con él y que me consumió por tanto tiempo, la eternidad es un compromiso… hoy dejo de otorgar las pequeñas dosis del Apocalipsis que llevo dentro.

—…un Dios que crea mortales, ¡bah, poca cosa! Un Dios, por y para mortales…y también, muerto por ellos: …que así permanezca.

Como si los hombres se dedicasen a amar, curar, crear e interesarse por pequeñas vidas; se hicieron conscientes de muchas cosas, pero jamás se ocuparon de lo que consideraron inferior a ellos y siendo tan perfectos, ¿habría de preocuparse por ellos la justicia divina?

 

El Dios desperdiciaba su soledad, habría de costarle la vida: ¡oh hermano mío!… si en este infierno tan grande, donde también los dioses perecen, pudiesen conservarse las cenizas, pero tu desequilibrada prudencia, en el infierno prendió la llama, resucitaste al hombre mediante doctrinas, en su mortandad tendieron por última vez su cama, ya no te necesitaban, no lloraron, morir  significó su calma:

Te dejaste morir en el hombre y sus vicios; al dejarte seducir por la figura letal, tu esperanza se extinguiría, con las llamas del infierno. Sin remedio, despertarías del sueño eterno a la vida, vida finita. Tanta mordida mortal, se vuelve, de Dios homicida.

Me compadezco de ti, fuiste un ser inferior, si necesitabas compañía, debiste volverte pagano, crear otros dioses, no al humano. Pretendiste volver inmortales a los hombres, lo que conseguiste fue el canibalismo cristiano.

—Estuve solo tanto tiempo, necesitaba oír tu voz, querida hermana. No lo sabía, detrás de ese delicado rostro, hay una mujer fuerte e inteligente; me has rescatado, me diste la clave, por eso te amo. He leído lo que escribes, no lo entendía, luego lloré, me deshice de todas las cenizas.

Los humanos buscaron fielmente su Apocalipsis, se tardó en llegar, ¿para qué la búsqueda por mejorar las cosas?, más bien había que acabar con ellas, y alcanzar más pronto el cielo. Mantendré el delicado balance;… Serás mi rueda de Ixión. Si un día mueres, te comeré, ¡oh pequeña hermana!, no debes temerme, estaremos juntos siempre. Seré tu rueda de Ixión.

Necesitamos un Dios verdaderamente poderoso: nacerá una nueva era. ¡Bendito el Dios que crea Dioses y se crea a sí mismo!: Madre, ¡levántate y anda! … ámame.

¿Qué dices mamá?, ¡hey hermanita, ven para acá!, que mamá quiere sentirte.

 

— ¡No puedes estar diciendo todo esto!, no está pasando… ¿qué sucedió con el mundo?, ¿en qué nos equivocamos? Yo no hice nada malo, ¡nunca!, no es mi culpa, ¿por qué todo esto me ocurre a mí?, no puedes entenderme…

—Para nosotros no hay nada realmente malo madre; es más interesante la charla con los muertos que con los vivos.

— A mamá no le gustaría esto, no lo digas ¡no lo hagas! ¿Dónde está papá?… no puedo creer que…

—Esa sustancia que mamá nos dijo que tomáramos si estábamos en peligro, y decía ser buena para no vivir los momentos difíciles, ya no te la daré: te hace daño, creo que has enloquecido, o quizá eres adicta, necesitas desintoxicarte y todo estará bien, desecha de tu sangre todo lo que haya en ti de mortal; ¡maldita gente! También a ti te convencieron, se metieron en tu cerebro… pero no es culpa tuya, no te preocupes que no pueden ni podrán con nosotros, sé paciente, sé paciente mi pequeña hermana:

Los Dioses no comen cualquier cosa. Guardaré para ti el cerebro de mamá. En nuestro rito sagrado todo es crudo y real.

Te he visto en sueños, mientras dormimos somos noches, a veces está despejado y en nuestro cielo hay estrellas, entonces soñamos: has madurado, no eres más una niña; no hay realidad para aquel que se crea en sueños…y en sueños da vida.

Madre, te daré de comer a mi pequeña hermana; es mi deber… lo haré…

— No hagas esto, no sigas diciéndolo, por favor, ¡me asustas!

—Sólo al comer y al asesinar se abandona toda discriminación, todas las cosas en el mundo son comidas por otras, perecen, pero más que asesinar, se mata para comer, y no se vuelve cotidiano aunque acontece a cada momento; pero he decidido no quedarme en el campo mundano, sino descifrar la esencia misma de las cosas, que sin embargo, aparece allí a cada instante de mil maneras distintas, y como tú dejaste escrito “en la destrucción está la eternidad” y no es que crea, sino que estoy seguro de que hay algo no discriminativo, común, siempre nuevo y vivo: la muerte. Lo vivo muere, y lo muerto, muerto está, de modo que algunos quieren y creen apartarse de ella, pero no es cierto: no dejamos de vivir, en realidad, dejamos de morir. Pero no basta con ello, la característica fundamental de todas las cosas es que puedan ser destruidas, si no es así, simplemente no existen. Hablo solamente de verdades fundamentales, intuitivas y que se presentan frente a nosotros día a día, y no hay que ser un gran sabio para descifrarlo, al contrario, se necesitó de grandes sabios para ocultarlo. Anteriormente se asociaba el blanco al bien, ¿acaso alguien podría imaginarse un universo blanco?, la blancura se asoció al fuego, y me pregunto si aquellos que inventaron un cielo supramundano eran hombres buenos, pues vivían idealizando la discriminación, buscaban apartarse del mundo, el infierno, aquello que acusaban de malvado no era otra cosa sino lo que todos pueden tener, querían huir del bien, vivir para siempre, por eso hasta hoy, nadie, o casi nadie, había admitido que lo que hay es muerte… pero de haber bien, de haber mal, deben morir, todo debe morir, y no hay nada más grande que esa inmensa oscuridad.

Debemos estar unidos, a cualquier costa, por eso seré franco contigo, necesitamos comer, y el cuerpo de mamá no durará para siempre, del de papá poco hay comestible, pero lo aprovecharemos de la mejor manera. Tenemos que estar unidos y sobrevivir como mamá y papá deseaban: el deber ser; por eso tendré que comerte cuando se acabe el alimento, pero no te preocupes, estarás segura conmigo, tras tu muerte, prometo revivirte y tu después deberás hacer lo mismo por mí: ¿si muero antes, me comerás pequeña y tierna hermana?

—…

—¡Qué sucede contigo!, ¿es que acaso no logras tener las fuerzas que se necesitan para estar unidos?,

Temo que hayas perdido la cordura mi pequeña y única hermana, pero no te culpo, entiendo que a causa de tu juventud no tendrás el valor de comerme, y quizá te dejarás morir cobardemente, y dejarías morir a toda la familia contigo; yo, simplemente no permitiré eso: Beberé tu vino y tu sangre, comeré tu pan y tu carne: te comeré.

Por ahora debes estar tranquila, hoy tenemos un plato en la mesa, y debemos –como siempre— agradecer a mamá por ello. Sé que todo esto es difícil para ti, para mí también lo fue, y si te digo todo esto, es con el afán de decir la verdad únicamente, dejar de lado las mentiras y tratar de no esconder nada, espero que todavía quede un poco de entendimiento en ti para poder comprenderlo; deja atrás esa idea estúpida de que soy alguien malo, sólo hago lo que es mejor para la familia tal y como lo hubiese hecho mamá ¿verdad papá? Todo lo que debes sentir ahora es agradecimiento, si no fuera por mí, estarías muerta dulce hermana, y por eso no dejo de pensar en el camino correcto, porque, además, en el peor momento cualquier otro se hubiese sentido indefenso, se hubiese rendido, en cambio yo, no sólo he logrado lo contrario, sino que de manera inteligente y valiente he resuelto la mejor manera de vivir para siempre, y por si no te has dado cuenta, no es poca cosa…

…Ya lo comprenderá mamá y entonces no seremos simples mortales… estaremos unidos… ahora lo entiendo, lo entiendo y lo veo: en el mundo brilla la vida, y en la vida el amor, la bondad, la esperanza, la compasión y la unión eterna.

¡Si un día llegan a faltar los perversos, la naturaleza creará más, y preservará su reino! Sí, sin ellos no sería posible; los sacrificios humanos fueron hechos por mamá y por papá: por nosotros. Los mortales sirven para alimentar a los Dioses, y eso está bien… ¡pero no!, ¡malditos! ¡Por comerlos se metieron a mi cabeza!

¡Oh madre!, ¡perdónalos… y a sus ofensas! ¡Ellos hacían del mundo un infierno, no hicimos otra cosa más que liberarlos del sufrimiento eterno!

— ¡No, no por favor!, ¡tus ojos, tus ojos se encendieron!, ¡se encendieron!… ¡no me veas!, ¡no me hables!… ¡no vengas hacía mí!… déjame sola… ¡vete!

—Madre, ofrécenos nuevamente un plato digno que comer a la mesa. ¡Pequeña hermana, es hora!; despertemos a los demonios, es hora de dejarlos pasar de la muerte a la vida: que mamá y papá se amen.

*Abraham Carrillo. “[Juntos seríamos]“, en “¿Quién es la noche?”, coordinador Rogelio Laguna, Ciudad de México, MC editores, 2009, p. 32.42

Mar 09

Artistas científicos y filósofos (poema)

La naturaleza sin más ha otorgado

el material para la supervivencia:

artistas, científicos y filósofos,

¡los diamantes de la gran reserva!;

entregan el dichoso pan anhelado,

con todo y su compleja receta;

los más no han estado a su lado,

sin embargo, al momento recelan;

la receta es oculta por otros,

el vulgo con pan se consuela.

Olvidados se van los historeógrafos,

no hay grandeza qué estudiar

sólo una gran decadencia.

 

Mar 07

El “Curioso impertinente” frente al sádico y el masoquista: Una confrontación desde Deleuze

Dios le castigó, poniéndole en

manos de una mujer.

(Libro de Judit, 16, Cap. VII)

 

En este trabajo me enfocaré en la novela del Curioso impertinente desde un punto de vista psicoanalítico; básicamente retomaré el estudio acerca del sadismo y el masoquismo en la Presentación de Sacher Masoch de Deleuze, y de ser necesario citaré algunos pasajes de La Venus de las pieles de Sacher Masoch. El estudio de la literatura es vital para el psicoanálisis y por eso Deleuze retorna después de que en muchos estudios acerca de la perversión, se han tomado términos que hacen referencia a ella, pero se han olvidado los estudios de los textos originales:

 

Tanto se nos ha hablado de la unidad sado-masoquista que hemos acabado por creerlo. Ante esta situación, no nos queda otra alternativa que empezar de nuevo desde el principio, comenzando por la lectura de Sade y Masoch. Ya que la posición clínica está llena de prejuicios, es preciso comenzar la tarea desde una zona situada fuera del campo de la clínica: la perspectiva literaria, que fue precisamente la que dio nombre a estas perversiones. Y no es mera casualidad que el nombre de dos escritores haya servido para designarlas; es posible que la crítica literaria y la clínica se hayan decidido a establecer nuevas relaciones para un mutuo enriquecimiento.[1]

 

De modo que aunque, se pueda decir que algunos de los personajes en las obras de diversos autores pueden tener cosas en común, la narrativa también nos ayudará a conocer el mundo en el que están inmersos para comprenderlos mejor, así, este estudio no se enfocará solamente en el análisis psicoanalítico, sino también en el filosófico y literario.

Tengo varias hipótesis y espero poder ponerlas en escena de manera correcta: A) El análisis de la institución en el sádico y el pacto en el masoquista, está presente en la novela de Cervantes, si bien no hay propiamente un sadismo ni un masoquismo; me interesa señalar que la contracción del matrimonio por parte de Anselmo con Camila, es fundamental para “desatar” este “deseo perverso” en Anselmo; de lo que se trata es mostrar qué tipo de perversión es (si lo es). Ya se mostrará en su momento a qué me refiero. B) En el sádico no hay una relación voluntaria entre torturador y víctima, en cambio, tanto en el Curioso impertinente como en La Venus de las pieles hay un acuerdo de un hombre con una mujer: El matrimonio (una relación íntima que no es de mayor importancia en la obra de Sade: El acto sádico puede ser entre dos personas o entre una multitud, justamente, porque la honra no tiene un papel dentro de este juego, según creo) y no hay propiamente una víctima ni un victimario; pero sobre todo, los personajes masculinos de ambas novelas “buscan sin buscar” que la mujer los engañe (una denegación), mientras que en el sádico no puede haber infidelidad dado que éste nunca la exige: La fidelidad o la infidelidad le tienen sin cuidado. C) La honra juega un papel importante en el desarrollo psíquico de los personajes de la novela cervantina, cosa que tienen en común con los personajes de Masoch. D) Hay una preocupación respecto a “la culpa” tanto por parte de Anselmo, Lotario y Camila, aunque cada uno por diversas razones (en Lotario hay, hasta cierto punto, una conexión con el sentimiento de culpa, por ideologías religiosas); señalaré que en esto, dichos personajes se encuentran cercanos al masoquismo (sobre todo Anselmo), pues, de nuevo, esto no le interesa en lo más mínimo al sádico, mientras que para el masoquista, se necesita recibir un castigo antes “del delito”, del acto perverso, para liberarse de el sentimiento de culpa, por así decirlo, paga su deuda por adelantado. E) Tanto Anselmo como Severino (el personaje masoquista de Masoch) tienen la idea de una mujer “pura”, honesta, fiel, etc., sin embargo, esperan que ella engañe al hombre; se ve a la mujer, hasta cierto punto, como “bipolar”, o mejor dicho, con un carácter dinámico extremista, se transforma (si bien, los personajes masculinos se transforman también tanto en Cervantes como en Masoch, donde el hombre juega un papel activo, sin él cual, la mujer no realizaría dicho cambio). En dichas novelas se habla de amor, pero se trata más bien, de un juego destructivo. F) En La Venus de las pieles y en el Curioso impertinente actúa “un tercero” en la relación de pareja, si bien Lotario es amigo de Anselmo, mientras que “el griego” es para Severino, lo contrario; aunque este “tercer personaje” tiene, en ambos casos, un final trágico (en ambas novelas mueren), y en ambos casos, influyen decisivamente en la autodestrucción de la relación.

 

El contexto del Curioso impertinente en el Quijote

Cervantes provoca una curiosidad en el lector, incluso antes de leer la novela. Señalo esto para resaltar esa facilidad por su parte, para causar un efecto psicológico en el receptor, y la gran capacidad que tiene para expresar la psicología de los personajes; porque, tanto el analista (que escribe acerca de sus pacientes), como el escritor (que crea personajes), recrean la perversión y la locura a la perfección: me parece interesante rescatar a Cervantes, como el gran literato, pero también como el gran psicólogo.

Uno, como receptor, es un curioso incluso antes de comenzar a leer la novela inmersa en el Quijote; a uno le surgen dudas desde el inicio, la primera es, dentro del mundo cervantino ¿quién es el autor del Curioso impertinente?; en el Quijote se han hecho varios juegos con el autor o supuesto autor de la obra, y por supuesto, los personajes son considerados “autores” al ser una historia verídica escrita por Cide Hamete Benengeli y traducida del árabe si nos atrevemos a sumergirnos realmente en la obra, (Grisóstomo, por ejemplo, es escritor de poesía), sin embargo, la novela del Curioso impertinente es el texto más largo introducido en la obra hasta ahora, y no por ello se menciona el nombre del autor; aquí las palabras del ventero presentando dicho escrito al cura:

 

Le hago saber que algunos huéspedes que aquí la han leído les ha contentado mucho, y me la han pedido con muchas veras; mas yo no se la he querido dar, pensando volvérsela a quien aquí dejó esta maleta olvidada con estos libros y esos papeles, que bien puede ser que vuelva su dueño por aquí algún tiempo, y aunque sé que me han de hacer falta los libros, a fe que se los he de devolver, que, aunque ventero, todavía soy cristiano.[2]

 

Se trata de una novela digna de ser robada (u ocultada al menos, no para censurarla, sino para conservarla), según afirma el ventero, y quizá diga que la devolverá a su dueño cuando venga para que no se la quieran llevar (dado que otros huéspedes han pretendido hacerlo), no develando sus deseos frente al cura de querer quedársela. En cualquier caso, nace la pregunta ¿quién es ese viajero anónimo?, ¿los demás libros y papeles son escritos por él?, ¿un autor olvidaría tan fácilmente su obra?, ¿le ocurriría algo y por ello no regresó?, ¿de dónde venía y a dónde iba?, ¿qué decían aquellos papeles?, ¿el Curioso impertinente es lo único “interesante” o lo único leído por el ventero y los anteriores huéspedes?, etc.

¿Existen otras copias de aquellos escritos?, aparentemente no, porque sólo el ventero los conocía, y el cura prosigue:

 

Vos tenéis mucha razón, amigo –dijo el cura- , mas, con todo eso, si la novela me contenta, me la habéis de dejar trasladar.[3]

 

Pero al terminar la lectura de la novela, el cura no insiste en trasladarla:

 

—Bien -dijo el cura- me parece esta novela, pero no me puedo persuadir que esto sea verdad; y si es fingido, fingió mal el autor, porque no se puede imaginar que haya marido tan necio, que quiera hacer tan costosa experiencia como Anselmo.[4]

 

De Don Quijote se dice que es un personaje tan original, que no habría mentiroso que pudiese inventarlo si así lo desease:

 

Pero ¿no es cosa extraña ver con cuánta facilidad cree este desventurado hidalgo todas estas invenciones y mentiras, sólo porque llevan el estilo y modo de las necedades de sus libros?

-Sí es –dijo Cardenio-, y tan rara y nunca vista, que yo no sé si queriendo inventarla y fabricarla mentirosamente hubiera tan agudo ingenio que pudiera dar en ella.

 

El cura habla de Anselmo como un personaje inventado, donde el autor, no pudo fingir de buena manera, esto crea el efecto de veracidad en las aventuras de Don Quijote, mientras que Anselmo sería algo meramente ficticio.

En este sentido, apreciamos el ingenio tanto de Cervantes como de Velásquez (en “las Meninas”), como psicólogos para causar una intriga en el receptor, y para mostrarnos “lo que está oculto”.

 

El origen del deseo perverso en Anselmo, factores: El matrimonio, el sentimiento de culpa y la denegación de la institución y el pacto mientras  no se pierda la honra

Una vez en la novela, lo primero que está oculto (implícitamente), es el pasado de los personajes; lo segundo, y que es develado, es el deseo de Anselmo, si bien, no lo dice como cualquier cosa:

Con todas estas partes, que suelen ser el todo con que los hombres suelen y pueden vivir contentos, vivo yo el más despechado y el más desabrido hombre de todo el universo mundo, porque no sé de qué días a esta parte me fatiga y aprieta un deseo tan extraño y tan fuera del uso común de otros, que yo me maravillo de mí mismo, y me culpo y me riño a solas[5], y procuro callarlo y encubrillo de mis propios pensamientos, y así me ha sido posible salir con este secreto como si de industria procurara decillo a todo el mundo.[6]

Anselmo no sabe lo que le ocurre, y cuando intenta convencer a Lotario de que seduzca a Camila, hace énfasis dos veces en que es su esposa, por ello considero que esto es importante, teniendo en cuenta que si Anselmo tuvo novias antes de casarse, no había este “deseo perverso”, pero aunque esto no haya sido así, se trata de una transformación que se da después del matrimonio, pues incluso su mejor amigo no conocía este lado de Anselmo y ni siquiera él mismo. Y así, en el momento en que Anselmo hace saber al amigo su secreto (tras un suspense del cual se sorprende Lotario[7]), hace énfasis en lo ya mencionado:

Y con esa confianza te hago saber, amigo Lotario, que el deseo que me fatiga es pensar si Camila, mi esposa, es tan buena y tan perfecta como yo pienso, y no puedo enterarme en esta verdad si no es probándola de manera que la prueba manifieste los quilates de su bondad, como el fuego muestra los del oro.[8]

 

Y poco más adelante:

De modo que por estas razones, y por otras muchas que te pudiera decir para acreditar y fortalecer la opinión que tengo[9], deseo que Camila, mi esposa[10], pase por estas dificultades y se acrisole y quilate en el fuego de verse requerida y solicitada[11] (Cervantes p. 331)

Dado el ingenio de Cervantes, podemos pensar que la repetición en estos casos es intencional (es un recurso literario) y no accidental, Deleuze señala que la repetición juega un papel importante tanto en Sade como en Masoch:

La función imperativa y descriptiva del lenguaje, con Sade llega a convertirse en pura función demostrativa; con Masoch, en función dialéctica, mítica y persuasiva. Esta distinción de funciones es algo esencial de las dos perversiones.[12]

Así pues, la repetición adquiere, en el sadismo y masoquismo, dos cualidades completamente diferentes, según se manifieste como aceleración y condensación sádicas o se transforme en la fijación y en el suspense masoquistas.[13]

La insistencia en el matrimonio repercute directamente en Lotario, uno pensaría que si le pide a un amigo que seduzca a la esposa, esto no se tiene que recalcar para no marcar una prohibición que le impedirá actuar, pero, esto refuerza la amistad y la confianza, porque si bien, no es “correcto” lo que Anselmo pide, la amistad y la confianza no son “incorrectas”, Anselmo ya ve a Lotario como un “aliado” de modo que a partir de lo que comparten ambos, Anselmo va ganando terreno, hasta que “domina” a Lotario psicológicamente, y a partir de él, desea dominar y poseer a Camila; ella no sabe de este “juego”, es una especie de víctima de los deseos de su esposo; Lotario finalmente, llega a buscar la posesión de Camila, comparte este aspecto del sádico junto con Anselmo; hay una transformación de ambos.

 

En la Edad Media se distinguía con claridad dos tipos de relación diabólica, o dos perversiones fundamentales: una por posesión y otra por pacto o alianza. El sádico piensa en términos de posesión “instituida”, y el masoquista, en términos de alianza “contractual”. La obsesión propia de todo sadismo es la posesión; la del masoquismo, el pacto.[14]

 

El matrimonio es impuesto por la sociedad, en este sentido, las personas en la sociedad serían libertinos, y los casados jugarían el papel de victimas; pero también, el matrimonio es un pacto voluntario e intimo entre dos personas donde está implícita la fidelidad (un acontecimiento, sin más, masoquista).

 

La distinción jurídica entre contrato e institución es suficientemente clara: el contrato en principio, supone la voluntad de los contratantes y define entre ellos un sistema de derechos y deberes, no se opone a terceros y su duración es limitada; la institución tiende a definir un estatuto de larga duración que es involuntario e intransferible y constitutivo de un poder cuyo efecto puede perjudicar a terceros.[15]

 

El matrimonio es un suceso que se afirma de manera común en la sociedad, pero Anselmo tomará estos dos aspectos del matrimonio, y afirmándolos por separado, los negará (una denegación que volverá ese acto común, en un acto perverso). Por un lado, hará un pacto con Anselmo para poseer a Camila (sádico); y por el otro, romperá la fidelidad de Camila mediante su búsqueda (masoquista).

Anselmo se relaciona con Lotario de manera institucional para poseer a Camila, donde ésta no puede participar de manera directa puesto que “el juego” funciona solamente si ella no sabe acerca de la institución entre ellos. La institución con Lotario no es para poseerla corporalmente, si bien, se busca que Lotario la seduzca para probar la fortaleza del carácter de Camila; Anselmo quiere saber qué tanto la posee sentimentalmente (quizá también psicológicamente): En este sentido, Anselmo mantiene una característica del sádico y una del masoquista. La relación de los libertinos en Sade es como la de los dos amigos, pues exige la protección directa de unos a otros (sin que uno esté por encima), para no resultar muertos por las victimas, pero el sádico no tiene ningún problema en compartir a la victima con otro libertino, y en este sentido no hay exigencia de fidelidad, y de hecho no la puede haber dado que la fidelidad funciona a través de un pacto voluntario, esto sí sucede en la relación masoquista: Se afirma la fidelidad con la pretensión de acabar con ella. Anselmo afirma:

 

…y si ella sale, como creo que saldrá, con la palma de esta batalla, tendré yo por sin igual mi ventura y cuando esto suceda al revés de lo que pienso, con el gusto[16] de ver que acerté en mi opinión llevaré sin pena la que de razón podrá causarme mi tan costosa experiencia.[17]

 

Severino busca lo mismo:

 

¡Loca inquietud! Es un juego malicioso lo que está haciendo conmigo. Seguramente me ama, es buena, noble, incapaz de infidelidad; pero todo depende de ella; ella puede, si quiere…

¡Qué encanto en esta duda, en este temor![18]

 

La novela de Masoch es considerablemente más extensa que el Curioso impertinente, de modo que, el tema del pacto es desarrollado ampliamente, y dicho pacto se hace cada vez más cruel, se va de la infidelidad a la esclavitud, y se podría llegar hasta la muerte (como de hecho sucede en el Curioso impertinente), sin embargo, los protagonistas de Masoch no mueren:

 

—Yo creo —dijo— que para subyugar por completo a un hombre, hay que serle infiel ante todo. ¿Qué mujer honrada es tan adorada como una hetaira?

—Es verdad; la infidelidad de la amada posee un encanto doloroso, es la más alta voluptuosidad.

—¿Y si te diera ese placer? —añadió irónicamente.

—Sufriría mucho, pero te adoraría más; pero si te atrevieras alguna vez a engañarme, debes tener la grandeza diabólica de decirme

—No está mal eso, porque tan sólo como esclavo podrías soportar que yo amase a otro. Además, la libertad de placeres, a la manera del mundo antiguo, no puede concebirse sin esclavitud. ¡Ha de ser una sensación casi  divina ver ante sí hombres arrodillados, temblando! Quiero tener esclavos. ¿Oyes, Severino?[19]

 

Y más adelante:

 

La señora Dunaiew, no sólo adquiere el derecho de golpear a su esclavo por las faltas que cometa, sino también el de maltratarle por capricho o por pasatiempo, incluso hasta matarle, si le place.[20]

 

El deseo y el amor por una persona, puede cambiar de un momento a otro, es por ello que se realiza mediante un pacto, no es (sino en raras ocasiones) algo duradero, de ahí la trasgresión por parte de la sociedad al intentar institucionalizarlo. “En esta estructuración vemos que la función contractual es la de establecer una ley; pero cuanto más sólida está una ley, más cruel se hace”.[21]

Anselmo se siente culpable mientras más acata las reglas del matrimonio, lo tiene todo y debería sentirse agradecido, pero no es así:

 

El que obedece la ley no por eso debe sentirse justo. Al contrario, se siente culpable, y tanto más culpable cuanto más estricta es su obediencia

Debemos a Freud el haber descubierto esta paradoja de la conciencia moral: “la ley se comporta tanto más severa y desconfiadamente cuando más virtuoso es el hombre;…rigor extraordinario de la conciencia moral en el mejor y más débil de los hombres” (Freud. Malestar en la cultura, tr. Castellana de López-Ballesteros en Obras Completas, volumen III, p. 49, Biblioteca Nueva, Madrid, 1968).[22]

 

El matrimonio trae consigo un inmenso sentimiento de culpa, y Anselmo lo usa para liberarse.

Para cerrar este inciso diré que tanto en Cervantes como en Masoch, hay una preocupación por la honra, Anselmo tiene un deseo que no desea que se haga público, y tampoco el juego que derive de él, y como sabe que su amigo y su mujer no irán en contra de la honra, no hay poder que le impida llevar a cabo su costosa experiencia:

 

Pero ¿dónde se hallará amigo tan discreto y tan leal y verdadero como aquí Lotario le pide? No lo sé yo, por cierto. Sólo Lotario era éste, que con toda solicitud y advertimiento miraba por la honra de su amigo…[23]

 

En el Quijote, Anselmo mantiene una intimidad tanto con su amigo como con su mujer (en esto no concuerda con el sádico), el juego perverso del masoquista también vela por la honra, si bien en las torturas pueden verse involucrados otros personajes (como “el griego”, el hombre con el que Wanda traiciona a Severino, del cual nos ocuparemos ahora, y las sirvientas “negras” de Wanda), no dejan de ser escenas íntimas:

 

—Piensa en tu honor, Wanda, intacto hasta ahora, si es que soy algo para ti.

—Yo pienso; he sido fuerte mientras he podido; pero ahora —ocultó, avergonzada, la cara entre la almohada— quiero ser tu mujer, si me aceptas.

 

Ella, que aparentemente domina a Severino, está avergonzada, cuando por lo general es la victima del sádico la que suele estar avergonzada, pero Wanda quiere a Severino y debe ser cruel con él, sin jugar el papel de sádica, es por ello que Wanda teme no cumplir correctamente su papel:

—Hablo con toda seriedad. Adoro a usted de tal manera, que quiero soportarlo todo de usted, con tal de pasar mi vida a su lado.

—Severino, se lo advierto a usted otra vez.

—¡Inútilmente! Haga usted de mí lo que quiera, pero sin alejarme.

—Severino, soy una mujer joven y sin sentido. Es peligroso para usted entregarse tan enteramente; al fin y al cabo, se convertirá usted en mi juguete. ¿Quién le asegura a usted que no abusaría de su demencia?

—Vuestra noble conducta.

—El poder engríe.

—Hágalo usted, pisotéeme usted.

Wanda me rodeó el cuello con sus brazos, me miró en los ojos y sacudió la cabeza.

—Tengo miedo de no poderlo hacer; pero lo ensayaré por ti, bien mío, a quien amo como nunca amé a ninguno.[24]

Y poco después se muestra este carácter “bipolar” de la mujer:

—¿No me amas ya? ¿No tienes piedad de mí? ¿Te ha subyugado ya el guapo extranjero?

—Mucho lo siento por ti, Severino, pero es preciso que yo le posea; ¿qué estoy diciendo? Que me posea él cuando le plazca.[25]

El contrato masoquista confería todos los derechos de Severino a Wanda, pero ella tenía la obligación de hacer lo que quisiera con él, pero sin dejarlo, dicho pacto “debe” unirlos:

Decidido a separarme de la mujer sin corazón que tan cruelmente me ha maltratado y que, a cambio de mi adoración esclava, de todo lo que he sufrido por ella, está a punto de faltar ahora a la fe jurada, hago un paquete con mis pobres ropas y luego escribo la carta siguiente:

Mientras sólo ha sido, usted cruel y despiadada, la he podido amar, pero ya no, a punto de ser grosera. No soy yo el esclavo que se deja pisotear por usted. Usted misma me ha dado la libertad, y yo abandono a una mujer a la que ahora sólo puedo dar odio y desprecio.

SEVERINO DE KUSIEMSKI.[26]

 

El rompimiento del trato significaría, o bien, que Severino ha perdido el control sobre ella, o bien, que ella no ha podido ser lo que él esperaba; si Severino resulta humillado, su relación se acaba. La crueldad, en cambio, no va contra la honra, él no la pierde frente a sus conocidos, frente a su padre, frente a la sociedad; solamente es humillado por personas que él considera “inferiores”, “al griego”, repetidamente lo llama “bárbaro”, a las sirvientas de Wanda las llamas “negras”, y cuando ellas se burlan de él, no le interesa en lo más mínimo: Como en la lucha del amo y el esclavo de Hegel, donde se busca reconocimiento, aquí, hay una inversión, él no busca reconocimiento, pero tampoco lo pierde por parte de “inferiores”.

 

Ambos momentos son esenciales; pero, como son, al comienzo, desiguales y opuestos y su reflexión en la unidad no se ha logrado aún, tenemos que estos dos momentos son como dos figuras contrapuestas de la conciencia: una es la conciencia independiente que tiene por esencia el ser para sí, otra la conciencia dependiente, cuya esencia es la vida o el ser para otro; la primera es el señor, la segunda el siervo.[27]

 

Severino es esclavo, sí, pero por voluntad propia, y de hecho, él es el que está controlando a Wanda, pues ella hace lo que el quiere, y quiere ser torturado: Se aprecia la fortaleza de Severino al soportar las torturas, como al controlarla, y también al imponerse frente “al griego” y a “las negras”, los desprecia, los ve como animales, por ello no lo humilla el verse en la situación en que está frente a ellos; cuando las negras se burlan de él, sin más pasa a otra cosa y no se presenta intimidado ni enojado con ellas, simplemente hace como si no estuviesen presentes:

—¡Desatadle!

Al quitarme la cuerda caí a tierra como una masa inerte. Las negras rieron, enseñando sus dientes blancos.

—¡Quitadle la cuerda de los pies! Al fin pude levantarme.

—Ven a mi lado, Gregorio.[28]

Me aproximé a la hermosa, que nunca  me había parecido tan seductora como entonces, en su crueldad, en su sarcasmo.

—Da un paso más, arrodíllate y bésame los pies.[29]

 

Ahora bien, para Lotario es preferible morir que perder la honra, incluso las consecuencias son más exageradas que con el masoquista:

 

Y cuando el amigo tirase tanto la barra, que pusiese a parte los respetos del cielo por acudir a los de su amigo, no ha de ser por cosas ligeras y de poco momento, sino por aquellas en que vaya la honra y la vida de su amigo. Pues dime tú ahora, Anselmo: ¿cuál de estas dos cosas tienes en peligro, para que yo me aventure a complacerte y a hacer una cosa tan detestable como me pides? Ninguna, por cierto, antes me pides según yo entiendo, que procure y solicite quitarte la honra y la vida, y quitármela a mí conjuntamente, porque si yo he de procurar quitarte la honra, claro está que te quito la vida, pues el hombre sin honra peor es que un muerto; y siendo yo el instrumento como tú quieres que lo sea, de tan mal tuyo, ¿no vengo a quedar deshonrado y, por el mismo consiguiente, sin vida?[30]

 

El dinamismo de la mujer rígida

 

En ambos escritos, la mujer es sumamente moldeable: “Naturalmente tiene la mujer ingenio presto para el bien y para el mal, más que el varón”[31].

Wanda no puede humillar a Severino porque ella misma no sería lo que es si no fuera por él que la ha transformado. Camila jamás tiene intensión de humillar a su esposo, y, en todo caso, sería normal que ella se sintiese humillada frente a la impertinencia de aquél.

 

—Creo que se complace usted teniendo a un hombre entre sus manos y torturándole.

—¡No, no! —gritó con viveza. Después  reflexionó—. No me entiendo; pero debo hacerle a usted una confesión. Ha destruido usted mi sueño; mi sangre arde, y comienzo a no experimentar otro placer, delicias semejantes al entusiasmo con que usted habla de una Pompadour, de una Catalina II, de todas las mujeres egoístas, frívolas y crueles. Todo eso me excita, entra en mi alma y me impulsa  a ser semejante a ellas que, a pesar de su crueldad, fueron adoradas servilmente mientras vivieron, y realizan aún milagros desde la tumba. En una palabra, haga usted de mí una déspota de pies pequeños, una Pompadour para andar por casa.

—Sí es así —contesté yo—, déjese usted llevar por los impulsos de su naturaleza, pero nunca a medias.[32]

—Voy viendo que hay instintos peligrosos dormidos en mí —añadió Wanda al cabo de un rato— y que los despiertas, no ciertamente en tu provecho.[33]

 

En ambas mujeres puede apreciarse una imagen de rígida: Camila juega el papel de pasividad e inocencia en un principio, hasta que es inmersa en el juego perverso, y por tanto, se acaba el matrimonio, y más aún, la vida de todos los personajes principales; mientras que en Masoch se busca que la mujer sea cruel y activa:

 

—¡Dios mío! ¿Luego no eres una mujer de carne y hueso? ¿Luego no tienes corazón como lo tengo yo? —exclamé, mientras un espasmo sacudía convulsivamente todo mi ser.

—Bien sabes tú que soy una mujer de piedra, la Venus de las pieles, tu ideal.[34]

 

No por ello, en todos los casos, Wanda es cruel de manera activa, su pasividad, más un toque de masoquismo podría ser fatal:

De un salto me apoderé del puñal colgado a su cabecera. Le saqué de la vaina y le puse sobre mi pecho.

—Voy a matarme ante ti —murmuré sordamente.

—Haz lo que quieras —respondió Wanda con perfecta indiferencia—, pero déjame dormir.[35]

 

“Es asimismo la buena mujer como espejo de cristal luciente y claro, pero está sujeto a empañarse y oscurecerse con cualquier aliento que le toque”[36], no importa si la mujer es fiel y pasiva, o si es cruel y activa; mantendrá siempre su condición de mujer rígida.

Con respecto a la mujer de rígida, yo diría que se invierten los papeles del hombre y la mujer en Masoch y en Cervantes: Severino tiene la mayor parte del tiempo un papel pasivo, y soportar la tortura es “su virtud”, mientras que Camila es la que juega un papel pasivo en la obra cervantina, “su virtud” consiste en mantenerse firme frente a las pretensiones de Lotario. Al final, tanto Severino como Camila intercambian papeles, dejan de ser pasivos para luego volver a serlo, Camila no puede resistirse frente a Lotario, pero luego va a un monasterio; Severino se enfrenta a Wanda e intenta dañarla pero no lo hace, tras su despedida regresa a casa de su padre y hasta donde se sabe, vive tranquilamente. Cabe decirse que Deleuze señala la transformación del masoquista en sádico: Severino, el protagonista de La Venus, se declara curado al final de sus experiencias; azota y tortura a las mujeres, prefiere ser “martillo” antes que “yunque”[37]; lo que yo percibo únicamente es la relación desigual entre hombres y mujeres (y como lo señalan Hegel y Schopenhauer[38], una relación de fuerzas donde unas veces se está arriba y otras abajo –éste último representa esto con “la rueda de Ixión”[39]-, una relación desigual entre los hombres en general, entre pueblos, entre especies, o como en Heráclito[40], una guerra en el cosmos, sin la cual, todo lo que conocemos desaparecería), pero esto no nos asegura que Severino se volverá sádico, pues aquí termina la novela:

 

—La moraleja es que, tal como la naturaleza la ha creado y como el hombre en la actualidad la trata, la mujer es enemiga del hombre, pudiendo ser su esclava o su déspota, pero jamás compañera. Sólo cuando el nacimiento haya igualado a la mujer con el hombre, mediante la educación y el trabajo; cuando, como él, pueda mantener sus derechos, podrá ser su compañera. En la actualidad, o somos el yunque o el martillo. Yo fui un burro al hacerme esclavo de una mujer, ¿comprendes? Esa es la moraleja: el que se deja dar de latigazos, lo merece. Como has visto, yo he sido golpeado, pero sané. Las nubes rosas del ultrasensualismo se desvanecieron y nadie me hará ya tomar las monas sagradas de Benarés o el gallo de Platón por imagen de Dios.[41]


[1] Gilles Deleuze. Presentación a Sacher Masoch, tr. Ángel María García Martínez, Taurus, p. 14

[2] Miguel de Cervantes. Don Quijote de la Mancha, Real Academia Española, Alfaguara, 2004, p. 326

[3] Cervantes. Op. cit., p. 326

[4] Ibid., p. 374

[5] El tema del sentimiento de culpa está presente, la culpa para Anselmo es preventiva, como si eso le impidiera actuar; desea reprimir ese deseo para siempre, sin embargo, siente una necesidad por expresarlo; esto se desarrollará con más detalle en su momento.

[6] Ibid., p. 330

[7]Suspenso tenían a Lotario las razones de Anselmo, y no sabía en qué había de parar tan larga prevención o preámbulo, y aunque iba revolviendo en su imaginación qué deseo podría ser aquel que a su amigo tanto fatigaba, dio siempre muy lejos del blanco de la verdad; y por salir presto de la agonía que le causaba aquella suspensión, le dijo que hacía notorio agravio a su mucha amistad en andar buscando rodeos para decirle sus más encubiertos pensamientos”, (Ibid., pp. 330 y 331), las cursivas son mías. En unos cuantos párrafos de nos han acumulado el tema de la culpa y el suspense, esto último tiene que ver con “la mujer de piedra” (que, por cierto, aparece mucho en la obra de Bécquer, cada vez me convenzo más de que tienen mucho en común el poeta y el masoquista).

[8] Ibid., p. 331, las cursivas son mías.

[9] Aquí se ve claramente cómo se pueden enunciar varias razones, solamente como servidoras del deseo, razones, digo, para convencer a Anselmo, el deseo como aquello que impulsa al entendimiento.

[10] Las cursivas son mías.

[11] Ahora se agrega el deseo de ver a la mujer de uno, deseada y requerida por otro, este aspecto se tratará  más adelante. La perversión viene de golpe, en apenas dos párrafos, todo lo demás es desarrollo y consecuencia de lo que ya está aquí.

[12] Deleuze. Op. cit., p. 28

[13] Ibid., p. 38

[14] Ibid., p. 25

[15] Ibid., pp. 79 y 80

[16] Nadie que no sea masoquista toma con gusto el sabor de la traición.

[17] Cervantes. Op. cit., p. 331

[18] Sacher Masoch. La Venus de las pieles, tr. C. Bernardo de Quirós, http://www.proyectoespartaco.com,

p. 31

[19] Masoch. Op. cit., p. 27

[20] Deleuze. Op. cit., p. 43

[21] Ibid., p. 78

[22] Apud Deleuze, p. 86

[23] Cervantes. Op. cit., p. 329

[24] Masoch. Op. cit., p. 22

[25] Ibid., p. 60

[26] Ibid., p. 61

[27] G. W. F. Hegel. Fenomenología del espíritu, México: F. C. E., 1996, p. 117

[28] Cuando Severino firma el contrato para ser esclavo de Wanda, ésta substituye su nombre por “Gregorio”.

[29] Masoch. Op. cit., p. 44

[30] Cervantes. Op. cit., p. 333

[31] Ibid., p. 357

[32] Masoch. Op. cit., p. 22

[33] Ibid., p. 23

[34] Ibid., p. 60

[35] Ibid., p. 61

[36] Cervantes. Op. cit., p. 337

[37] Deleuze. Op. cit., p. 42

[38] “…pues si la discordia no fuese inherente a las cosas, entonces todo sería uno, tal como dijo Empédocles (Aristóteles, Metafísica, 2, 4; 1.000b, 1); este conflicto mismo sólo es la revelación de la discordia consigo misma que es consustancial a la voluntad. Esta lucha universal alcanza la mayor visibilidad en el mundo animal, que tiene al mundo vegetal como alimento suyo y en donde a su vez cada animal se vuelve presa y alimento de algún otro, […] dado que cualquier animal sólo puede alcanzar su existencia mediante la continua eliminación de una existencia ajena;  así que para vivir la voluntad se consume sin excepción a sí misma y es su propio alimento bajo diferentes formas, hasta que finalmente el género humano, al sojuzgar a todos los demás, contempla la naturaleza como algo fabricado para ser utilizado por él y en su propia especie […] se pone de manifiesto con la más pavorosa claridad esa lucha, esa autodiscordia de la voluntad, haciendo bueno el  homo hominis lupus (Plauto, Asnario, 2, 495). Entretanto iremos reconociendo la misma lucha, el mismo sojuzgamiento, en los niveles inferiores de objetivación de la voluntad. […] El ejemplo más llamativo a este respecto lo suministra la hormiga-bulldog en Australia; cuando se la corta, comienza una lucha entre la parte de la cabeza y la parte de la cola; la primera apresa a la segunda con su dentadura y ésta se defiende intrépidamente pinchando a aquella; la lucha dura una media hora, hasta que mueren o son arrastradas por otras hormigas”, (Arthur Schopenhauer. El mundo como voluntad y representación. Edición y Traducción de Roberto R. Aramayo. F. C. E. Madrid. 2005, tomo I, p. 237).

[39] “Así el sujeto del querer está girando continuamente sobre la rueda de Ixión, acarrea siempre agua al cedazo de las Danaides y se consume eternamente como tántalo”, (Arthur Schopenhauer. Op. cit., p. 287).

[40] “Pues, al venir, el fuego juzgará a todas las cosas y a todas las condenará”, fto. 66, tr. Enrique Hülsz

[41] Masoch. Op. cit., p. 70

 

Mar 07

El pasado, el presente y el futuro de México (Un análisis desde el bicentenario)

El bicentenario es una ficción, es festejar las esperanzas, los ideales y los logros del pasado porque no queda mucho de eso el día de hoy. Se supone que el festejo de este año sería del pueblo, de una nación entera, pero lo cierto es que los medios nos bombardean con anuncios en donde títeres pintados de colores festejan por nosotros, y tenemos que quedarnos con eso porque “la lucha contra el narcotráfico” mantiene atada a la gente a sus asientos. Pero ¿qué podrían hacer las personas? Sea lo que signifique esta lucha (sea un plan político para mantener al pueblo calmado en una época donde muchos se sienten incitados a hablar de una nueva revolución, sea una “verdadera lucha contra la injusticia” o cualquier otra cosa), ¿no es triste que una vez más veamos luchando a otros?

Vivimos con nuestros valores bipolares que provocan que uno ya no sepa si unirse a la guerra o promover la paz mundial; de cualquier modo (al menos a mí) ninguna de estas opciones me complace.

La problemática del bicentenario nos hace pensar en la problemática del nacionalismo, que conduce a su vez a preguntarnos ¿qué es lo mexicano? Analicemos esto por partes. El nacionalismo provoca que se idealice un país, entonces surgen todos estos clichés del mexicano con sombrero de charro, una pistola y un tequila en la mano; y no es que deba negarse lo que nuestra cultura ha procreado, pero el bicentenario tampoco debe ser un intento por vivir en el pasado, por intentar seguir siendo lo que fuimos y permanecer así para siempre, pues esto señala justamente que hoy en día no queda mucho que señalar como “lo mexicano”, y cómo iba a quedar algo con tantas influencias de lugares distintos, con la sobrevaloración de lo extranjero, llegamos entonces a la otra cara del nacionalismo: la idealización de otros pueblos.

Quiero escribir un texto sobre la influencia de las culturas europeas en el resto del mundo, pero sobre todo de una Europa vacía que, por ello mismo, se ha alimentado de las culturas del mundo, las ha fragmentado, las ha ingerido, masticado, digerido y devuelto a sus propietarios; Europa ha hecho suyas a las culturas del mundo, las ha marcado en el trasero con su sello distintivo, y cada vez que una cultura produce algo propio, como tantos productos exportados a todo el mundo por los chinos, en realidad, ese producto está forjado al modo europeo. Los chinos al menos han sabido apropiarse de los modos de producción occidentales, a cambio de sus vidas entregadas a un trabajo enajenado, ese trabajo en el que tanto capitalistas como socialistas depositaron su confianza y esperanza, el trabajo que está destruyendo al mundo, el yugo con el que se esclavizó Europa y luego esclavizó al mundo; la paradoja ha alcanzado tal grado, que hoy sería más sano, más productivo y daría más protección a la ecología y a la supervivencia humana no trabajar, no procrear e incluso no existir, que entregarse a esos sistemas de producción exagerado que no se conforman con enfrentarse todo el tiempo, destruirse todo el tiempo; tienen que llevarse con ello al mundo entre las patas. Europa ha creado una especie de alter ego de cada cultura, lo ha modelado a su gusto y lo ha implantado como original. El ejemplo por excelencia es el cristianismo, el gran secreto a voces: ¡El dios europeo no es europeo!, ¡ah!, ¡pero quién puede atreverse a hablar de cristianismo sin recurrir a los autores y las sociedades europeas!

Por supuesto, México no ha sido la excepción. Ahí tienen a la diosa pagana precolombina disfrazada de virgen. ¡Que no me digan que ser guadalupano es rasgo distintivo del mexicano! Guarda rasgos precolombinos, es cierto, pero envueltos en una ideología europea. ¿Y qué otra cosa podría yo decir? Lo mexicano es el malinchismo.

Yo sé que hablar de esto es insistir en algo que, de cierto modo, todo mexicano sabe; pero veamos si podemos aportar algo al asunto. El gobierno gasta dinero en los festejos del bicentenario, cambia los modelos educativos quitando las materias de historia de las escuelas para implantar una historia llena de héroes y de ficciones, una historia que ya no se aprende en las escuelas, sino que uno aprende en la televisión entre comercial y comercial, negando la posibilidad a los mexicanos de interesarse por su propia cultura. Pero esto no sucede solamente con la historia y con la cultura mexicana, sino que el gobierno pretende “suicidar” a los humanistas en general, a los artistas y filósofos; y los filósofos, por si fuera poco, pretenden seguir encerrados en su pequeño mundo, tienen miedo de que la filosofía llegue al pueblo, de que se vuelva vulgar, de que se vuelva un producto; pocos han provenido del pueblo y han permanecido en él, pocos han hablado para él. El pueblo, por su parte, tampoco cree en su gente, en sus artistas, en sus productos, en sus pensadores, en su cultura; el pueblo consume lo extranjero, incluso lo alaba. ¿De qué manera la música mexicana podrá tener tanto éxito como la música sajona si casi nadie cree en ella? Los sajones la han convertido en un negocio multimillonario como han hecho con el cine y otras artes. ¿Cómo pretendemos hablar de historia cuando otros países invierten y se interesan más en estudiar lo nuestro que nosotros y nuestros gobiernos? ¿Cómo pretende Calderón ganar la guerra contra el narco si no sabe nada de historia, mientras los sajones y los europeos han invertido mucho dinero en estudiar las estrategias militares de los pueblos del mundo? Lo que necesita Calderón no es pedir ayuda a su papi Obama; lo que tiene que hacer es invertir más en la historia, en la filosofía, en el arte, porque estas disciplinas son útiles, sólo que hay mentes chatas que no se dan cuenta de ello.

Me sucede como quizá les sucede a ustedes, que estoy harto de buscar culpables donde el culpable siempre es el gobierno, ¡una idealización más!, como si el gobierno fuese un ente aparte, atemporal, extramundano. Y es que hay un rechazo por parte de ambos lados, al pueblo se le olvida que su gobierno es parte del pueblo, y al gobierno igualmente se le olvida que es parte del pueblo.

El pueblo no se da cuenta del poder que tiene en sus manos simplemente apoyando lo propio. Por supuesto, el interés por cualquier cosa hace que esa cosa aumente su valor comercial; el interés puede impedir que algo simplemente desaparezca, es lo que hace que las cosas europeas se nos presenten como grandiosas; es el simple interés que ellos tienen para su propia cultura, interés que ha sido contagiado al mundo entero.

No quiero que este texto se ocupe únicamente de criticar, sino también de reconocer que es muy difícil de lograr lo que se logra en este país, tomando en cuenta que no se tiene el apoyo que las personas tienen en otros países: la revolución se está dando por internet, con la gente interesada en leer, en escribir; la revolución se da gracias a todos aquellos que no se limitan a aprender lo deformado, censurado y fragmentado que se enseña en las escuelas. La revolución en la educación es invertir tiempo en el aprendizaje autodidacta; la revolución es valorar y hacer crecer lo que las instituciones rechazan.

Tampoco quiero referirme únicamente al México del pasado, ni al México presente que pretende medirse y valorarse desde el pasado; hay que valorar el presente por lo que es, y si no valoramos el presente, hay que trabajar muy duro para tener un presente que podamos valorar, y no sólo eso, unas palabras sobre nuestro futuro pueden influenciar de gran medida al presente. El mexicano necesita ampliar su visión del futuro, unas veces se habla de él de forma meramente mundana, que si se acabará el petróleo, que si el PRI regresará al poder, que si se controlará a los narcos; otras veces, en el ámbito “artístico” (si cabe señalarlo como tal), se lo ve con ojos gringos, robando las ideas de la ciencia ficción extranjera (como cierta película que estuvo en los cines hace poco, y que no vale la pena siquiera mencionar su nombre, pues no era sino un mero cliché, un vil “pasado servido en copa nueva”). El futuro es algo a lo que casi no invertimos tiempo, el futuro nos parece más lejano que el pasado y también muchas veces más desconsolador que el presente, pero es así precisamente porque nos olvidamos de él.

Hablar sobre el bicentenario es un pretexto para hablar de algo verdaderamente importante, para dirigirme a todas las personas que se sientan identificadas con eso de lo que yo hablo. Pues bien, conocemos los problemas por el agua, el empleo, la vivienda, la contaminación, la falta de escuelas, el alimento. Todos estos problemas no son solamente responsabilidad del gobierno, sino que le estamos exigiendo al planeta más de lo que puede dar. El problema que, a mi juicio, es el problema central de nuestro tiempo y del que todos deberíamos ocuparnos, desde el derecho, la ciencia, el arte, la filosofía e incluso la religión, por ser el que influye en muchísimos problemas secundarios, es la sobrepoblación: ¿cómo controlar y alcanzar un equilibrio en la reproducción humana?

En la naturaleza animal las especies tienen depredadores que controlan la población, el que haya aumento o disminución en la población no sólo es un peligro para esa especie sino también para el equilibrio de la cadena alimenticia y, por tanto, para el ecosistema en general. Los humanos nos hemos empeñado en tomar por enemigos a los depredadores naturales y, de hecho, no queda ninguno que mantenga en equilibrio a nuestra población. El supuesto progreso ha curado enfermedades, ha alargado el tiempo de vida humana, nos ha aislado del entorno natural, ha generado una sobrevaloración de la vida humana y ha creado prejuicios absurdos contra la muerte (nótese, por ejemplo, que en nuestra cultura la muerte es representada como asesina y consciente o inconscientemente se le desprecia, se le ve como algo negativo e incluso inmoral; en noviembre el tema de esta revista será la muerte, donde se profundizará más en este asunto). El sobrevalorar la vida genera un desequilibrio que paradójicamente atenta contra la vida misma. Si, en efecto, el hombre no es el lobo del hombre, lo será para sobrevivir si es que no encuentra otra forma de lograr un equilibrio en su población. ¡Vaya lio! Lo sorprendente es que no se le dé la importancia que demanda dicho problema.

Somos demasiados y por ello hay contaminación, la mano de obra se paga más barata, los precios de la vivienda, la comida y, en general, de todo lo que necesitamos para vivir, suben; no hay escuelas suficientes para todos, el transportarse es más lento y estresante, entre tantos otros problemas que el lector podrá imaginar. El capitalismo promueve la sobrepoblación (quizá hayan oído hablar de esa mierda que llaman “reggaetón”)  porque gracias a la sobrepoblación los ricos son más ricos y por desgracia los pobres son más pobres.

Alguna vez alguien me dijo que la economía colapsaría si nos moderamos en la producción de hijos; de cualquier modo, si las cosas siguen así, la economía colapsará junto con el planeta y la vida en él. A mi modo de ver (aunque es difícil de lograr y es un proyecto que la humanidad ha de plantearse a largo plazo), es preferible cambiar el modelo económico (ni que lo quisiéramos tanto) a esperar a que las consecuencias nos obliguen a hacerlo.

La historia nos ha enseñado que producir más no siempre es lo mejor, el modelo económico, por supuesto, también puede colapsar por sobreproducción (como pasó en la crisis del 29). Sin embargo, no los quiero agobiar con problemas que parecen lejanos o que parecen estar fuera de nuestro alcance; recomiendo luchar a favor del aborto, luchemos por no tener hijos indeseados (y si los tenemos, que sean pocos, de modo que puedan tener buenas condiciones de vida en el futuro), luchemos por entender los problemas que aquejan a la sociedad por lejanos que parezcan; luchemos por hablar de los temas más escabrosos, luchemos por hacer conciencia, luchemos porque nuestros gobiernos se ocupen de crear leyes que eviten que la sobrepoblación se vuelva un monstruo mayor.

El tema de la sobrepoblación nos afecta, sobre todo, a los pueblos latinos y a los orientales. Los chinos, por ejemplo, ya toman medidas jurídicas para combatir el problema; en cambio (perdón por insistir), los latinos tenemos al reggaetón, ¡nótese la diferencia!

Hablando de la opresión y de su supuesta liberación representada por el bicentenario, quiero compartir  una cita que expone el factor esencial para que se dé la opresión en masa que se vive justo ahora en nuestro país; no es la primera vez que se opta por masacres, y peor aún, es algo que tiende a convertirse en un problema mundial:

Sólo durante la guerra, después de que las conquistas en el Este proporcionaron grandes masas de población e hicieron posibles los campos de exterminio, pudo Alemania establecer una dominación verdaderamente totalitaria. […] La moderación o los métodos menos homicidas de dominación eran difícilmente atribuibles al temor del Gobierno a una rebelión popular. La despoblación de su propio país constituía una amenaza mucho más seria. Sólo donde existen grandes masas superfluas o donde pueden ser derrochadas sin desastrosos resultados de despoblación es posible una dominación totalitaria.[1]

Justo gracias a la sobrepoblación, el gobierno mexicano puede darse el lujo de realizar grandes masacres como las que se dieron en 1968 y 1971, y que desgraciadamente se están repitiendo. Es evidente que la lucha contra el narco es una masacre tanto de “los buenos” como de los “los malos” y también de los “los inocentes”. Considérese además que Ciudad Juárez ha sido durante dos años consecutivos la ciudad más violenta del mundo[2] y por si fuera poco Calderón presagia una lucha más encarnizada todavía; no se olvide tampoco que allí han muerto más mujeres que soldados en la guerra del Golfo o en la de Irak:

La cifra oficial señala que desde 1993 a la fecha [noticia del 28 de marzo de 2002] en Ciudad Juárez han sido asesinadas 269 mujeres y otras 400 se encuentran desaparecidas, mientras que en la Guerra del Golfo en 1991, Estados Unidos tuvo 148 bajas e Irak 100 soldados muertos.[3]

Estos temas nos interesan a todos, pero sobre todo son de interés para las mujeres dado que en los países con mucha sobrepoblación, por ejemplo China, son ellas las primeras en sufrir las consecuencias: véase el aborto selectivo de mujeres, aunque no por ello deben generarse o aprobarse prejuicios contra el aborto. El problema aquí es que hay abortos que enuncian la discriminación que hay en muchos pueblos contra la mujer. Y es que, como siempre, se buscan culpables de lo que sucede y se piensa que la reproducción es una responsabilidad de la mujer. Atentar contra las mujeres es una respuesta instintiva a la sobrepoblación, pues es más fácil controlar la población controlando, a su vez, a la mujer, ya que un hombre puede embarazar a muchas mujeres; en cambio, si hay pocas mujeres, por más que mantengan relaciones con muchos hombres, sólo pueden quedar embarazadas de uno. El supuesto apoyo que se ve hoy en día para las mujeres es sólo para ocultar las injusticias que se cometen contra ellas. Ese apoyo no detiene el peligro que cada día va en aumento.

Es curioso que justamente en América latina se hayan dado y se den casos significativos de totalitarismos, por ejemplo, el del PRI en México por 70 años, con un cambio fingido, seguramente porque se acercaba el bicentenario y se quería mostrar que no era necesaria una tercera guerra nacional luego de la Independencia y la Revolución. De cualquier modo no es nada significativo un cambio de gobierno si no es gracias a que el pueblo mismo haya cambiado[4]. Pretender que el gobierno cambiará las cosas es evadir las responsabilidades, es ser mediocre, es no querer ver el verdadero problema.

Lo que nos salvó a los mexicanos de una destrucción como la que se dio en el s. XX en Europa fue que, para empezar, somos pésimos para hacer la guerra. Para seguir, no tuvimos el poder económico ni científico que ellos tuvieron y, para terminar, que no fuimos, por fortuna, ni tan nacionalistas ni tan eurocentristas como ellos. Y cuando digo “europeos” incluyo a los gringos, porque ellos no son americanos sino europeos disfrazados de americanos. ¡América para los latinos!

El problema del exterminio es un problema europeo, un problema de los ingleses al llegar a América, un problema que recobró fuerza en el s. XX con los socialismos ruso y alemán que paradójicamente se tornaron contra la sociedad. El pueblo mexicano, precisamente porque es malinchista, no ha llegado a la pretensión de exterminio. Podemos ayudar al extranjero a jodernos, pero nunca hemos pretendido exterminarlo. Y no lo hemos hecho porque en las culturas precolombinas lo dirigentes eran precisamente eso, dirigentes, es decir, iban al frente en la batalla, y cuando el dirigente era capturado, no tenía sentido seguir con la lucha, pues lo que menos se quería era la masacre del pueblo. Es cierto, se hacían sacrificios humanos a los dioses, justamente porque la sangre humana era lo más valioso que existía, y se daba porque se creía que así podía persistir en la tierra eso que era tan valioso: la vida humana. Por eso no concebían la guerra en términos de masacre como hacen los europeos, eso sería como derramar estúpidamente el petróleo en el mar (valga la analogía en un mundo capitalista donde se sacrifican vidas humanas para conseguir petróleo y donde éste vale más, evidentemente). La masacre europea se debe a que sus pueblos depositan su confianza en sus dirigentes mientras que en América[5], los verdaderos dirigentes han depositado su confianza en el pueblo y, de ser necesario, han preferido morir por él, como hizo Salvador Allende, en vez de promover guerras tercas.

Una vez que los europeos concibieron a la guerra como masacre, faltó dar sólo un paso para pensar en el exterminio.

Los sacrificios en la América precolombina no se hacían al azar, ni podían llegar a cifras exorbitantes o alcanzar de repente la muerte de millones de seres humanos, como ha sucedido en las guerras modernas en masa.

No es que los europeos deban aprender de México, es que lo necesitan. Es distinta la concepción que cada pueblo tiene de sí mismo, y México tiene una muy particular que se aprecia en la canción con la que quiero cerrar esta reflexión. Ser humilde no significa desvalorizar lo propio ni sobajarse ante los demás, ni sentirse humillado o avergonzado; de hecho, la maldad, la ambición y las ganas de control absoluto de los europeos han hecho que el mundo entero se sienta avergonzado. Esta vergüenza universal es simplemente otra de las tretas del deseo de universalidad europeo. El pueblo mexicano, por supuesto, es orgulloso, pero para este pueblo grandioso, la humildad no está peleada con el orgullo. Y es esa combinación maravillosa la que nos distingue de los europeos. Es cierto, la gente aquí hace lo posible por fregar a otro mexicano: nuestro problema es la lucha interna, y no lo apruebo, pero lo prefiero a los pueblos cuya gente está unida para intentar tener un control absoluto sobre el mundo, incluyendo a sus científicos, sus filósofos, sus políticos.

Doy gracias a mi tierra por habernos dado a un José Alfredo Jiménez y no a un dictador, a un Hitler o un Heidegger creyente de la ideología nazi. Por tradición, el mexicano solía decir las cosas como son. Eso se ha ido perdiendo, ahora no se habla de aquello que no es nice, o cool, o de la high society. Hay que recuperar esa tradición de hablar, incluso de encabronarse. Al mexicano le viene bien hablar de lo salvaje, y no le viene, pero para nada, sentirse princesita. El régimen de la televisión ha terminado, estamos en el régimen del internet, esperemos que con esto los jóvenes no sigan pretendiendo comportarse como dictan los estúpidos programas gringos. Ojalá que el mexicano pueda nuevamente vociferar y se deje de comportar como súper modelo en medio de Wall Street. Sobre todo, que el mexicano no se vuelva un animal domesticado.

José Alfredo es un gran pensador que supo llegar al pueblo. ¿Cuándo aprenderán los filósofos a hacer esto? ¿Cuándo sin pretensiones políticas? ¿Cuándo mostrando lo que nuestro pueblo es y no pretendiendo importar las costumbres extranjeras? ¿Cuándo haremos propio lo extranjero como ellos hicieron con lo nuestro? ¿Cuándo valoraremos un pensamiento simple, humilde, pero a la vez firme, directo, profundo y orgulloso? ¡Viva México, carajo!

No puede terminar este escrito sin un homenaje. Hay muchas cosas mal en el país, pero nuestra cultura tiene mucho que ofrecer y es difícil que eso pueda ser reemplazado. Los mexicanos somos buenísimos absorbiendo cultura extranjera. Les propongo por esta vez hacer lo contrario, difundir la cultura mexicana al mundo. Propongo, por ejemplo, que tú, lector, difundas al mundo algo que consideres que el mundo necesita saber de México. Comienzo yo realizando esta propuesta traduciendo la siguiente canción al alemán, y si el lector quiere colaborar traduciendo ésta o cualquier otra canción mexicana a otros idiomas, su material será bienvenido en esta revista; y si el mundo sabe valorarlo, qué mejor, y si no, pues que se lo pierdan, pero que no logren que el mexicano sobaje su propia cultura, porque ese día, voy a llorar.


[1] Hannah Arendt. Los orígenes del totalitarismo. Madrid, Ed. Alianza Editorial, 1987, pp. 488 y 489

[2] “En 2009, por segundo año consecutivo, Ciudad Juárez se mantuvo como la más violenta del mundo, muy por arriba de Bagdad, Irak, con 132 muertos por cada 100 mil habitantes, contra 40 en la ciudad persa”. Ciudad Juárez, la más violenta del mundo, [en línea], México, El Universal, 14/11/2009, [citado 18/09/2010], formato html, disponible en internet:

http://www.eluniversal.com.mx/estados/73684.html

[3] Más mujeres muertas en Ciudad Juárez que en la Guerra del Golfo, [en línea], México, Comunicación e información de la mujer, 2002, [citado 15/7/2010], formato html, disponible en internet:

http://www.cimacnoticias.com/noticias/02mar/02032801.html

[4] La frase anterior es una paráfrasis de esta cita: “Es más fácil cambiar un gobierno que un pueblo”, (Edmund Burke. El descontento político, México, FCE, 1997, p. 11

[5] Cuando se habla de la América precolombina haciendo referencia, además en la influencia que tenemos de nuestros antepasados, me parece injusto referirme solamente a México, pues en aquél entonces las fronteras no estaban o estaban delimitadas de forma muy distinta, de modo que a veces cuando se habla de México se habla a la vez de nuestros países hermanos latinos.

 

Mar 07

Apolo y Dionisos en Heráclito

Parecerá que estoy haciendo trampa al hablar de filosofía cuando mi trabajo aquí era hablar de arte, pero uno de tantos méritos de la filosofía de Heráclito, es que no analiza a la poesía desde la filosofía como si fuesen cosas totalmente distintas, y a su vez la filosofía no tiene que estar apartada del cosmos ni tener un orden distinto al de él para ser analizada: el orden del cosmos es el orden de la filosofía y el orden de la filosofía es poético. Con estas cuantas palabras ya podemos darnos una idea de cómo es el cosmos de Heráclito. Es un cosmos que deviene y ese devenir se ve expresado con palabras, no hay pues, una intención de redimir lo plural a lo singular en ningún sentido.
Heráclito parte de la mitología (que es un arte, rodeada de otras artes, y de hecho en la antigüedad no puede concebirse al arte al margen de la religión) algunas veces, introduciendo elementos de ésta, así sucede, por ejemplo, cuando se habla de Apolo y Dionisos; toma, pues, de la religión, su plasticidad, su misticismo, su magia, sus rituales, su musicalidad y su poesía, y los vuelve conceptos. Comencemos este estudio con Apolo.
Sobre Apolo
Me es pertinente rescatar de la mitología griega, algunos aspectos, de este dios, comenzando con su carácter multifacético, que abarcaba ámbitos tan distintos como la profecía, el tiro con arco, la música y la poesía. Heráclito señala el carácter profético de Apolo de manera muy peculiar:
Fragmento 93
El señor, cuyo oráculo está en Delfos,
ni dice ni oculta; sin embargo, da señales .
Era bien conocido en la antigüedad el Templo de Delfos que estaba dedicado a este dios y Heráclito haciendo gala de su lenguaje poético, musical y deliberadamente oscuro, habla de Apolo sin mencionar su nombre, de modo que el lenguaje funciona como lo hace la profecía de la divinidad. Las señales no son el abismo de lo oculto ni las la palabras claras y determinantes del vidente, son simbolismos que justamente guardan una conexión entre lo que se devela y lo que permanece oculto, con esto se evita una concepción del futuro que existe ya determinado en el presente. Y es que en el mundo griego las consecuencias de la premonición son desastrosas, tanto en la mitología como después lo serán en la tragedia, en ambos casos, se trate del gobernante de los dioses o del gobernante de los hombres, la premonición llevará a estos gobernantes a actuar contra su descendencia: En el contexto religioso el dios Cronos se comerá a sus hijos y en el caso de la tragedia el padre de Edipo intentará matarlo; ambos padres tienen miedo de que sus hijos les arrebaten el poder, pues así lo ha sentenciado la profecía . Heráclito quiere evitar la concepción trágica de la divinidad y sus profecías, se opone a la eterna repetición siempre de lo mismo que afirman algunos filósofos, y a la que se puede llegar si se determina el pasado o el futuro a partir del presente. El determinismo proviene en realidad de la mitología griega, donde la condena, era concebida como repetición siempre de lo mismo, por ejemplo, en el caso de Sísifo condenado a subir una piedra por la ladera para que ésta callera antes de llegar a la cima y tuviese que ser subida una y otra vez, o el caso de Ticio sujetado al suelo de roca en el Tártaro, donde una pareja de buitres se comían su hígado y éste resurgía siempre para volver a ser devorado, entre otros mitos con condenas similares.
Como el fragmento anterior hay otros dos que me interesan respecto a este tema, donde no se hace referencia explícita al dios Apolo, pero pueden referirse a él:
Fragmento 51
No comprenden cómo, difiriendo, conviene consigo mismo:
armonía de tensiones opuestas, como la del arco y la lira.
Apolo es una divinidad que se asocia al tiro con arco, además el dios Hermes creó la lira para él, así, el orden del lenguaje filosófico-poético y en general, el orden del cosmos, es una tensión musical de contrarios. En el caso del arco, además hay una tensión vital:
Fragmento 48
En efecto, Bios como palabra es el arco, en los hechos es muerte.
Para Heráclito no pueden separarse los contrarios, ni puede existir uno sin el otro, así, la otra cara de la vida es la muerte, y la otra cara de Apolo es Dionisos.
Sobre Dionisos
Dionisos está asociado con la locura, el vino y la muerte. Hay varias versiones de cómo nace este dios, me interesa señalar aquí que en todas muere o está cercano a la muerte antes de nacer; en una versión su madre mortal, Sémele muere carbonizada accidentalmente cuando el dios Zeus, padre de Dionisos se le aparece, quien a su vez, logra rescatar el feto del niño y hace que crezca en su propio muslo; en otra versión los Titanes devoran a Dionisos, esta vez su madre es Perséfone (reina del inframundo y esposa de Hades), Zeus logra rescatar el corazón de Dionisos de modo que el niño pueda crecer en el vientre de Sémele (sea que se introdujera el corazón directamente en el vientre de la mujer, o que fuera devorado por ésta para quedar preñada). En cualquier caso, Dionisos está rodeado de muerte, sea porque murió, o porque su madre fuese la esposa de Hades, o como señala Heráclito, porque haya una identidad simbólica con el mismo Hades:
Fragmento 15
Monumento mistérico de esa afección [son] los falos erigidos en las ciudades para Dionisos.
Si no fuera Dionisos por quien hacen la procesión
y cantan el himno fálico [lit. a las vergüenzas],
obrarían del modo más irreverente [lit. las cosas más desvergonzadas],
dice Heráclito.
Pero el mismo es Hades que Dionisos, por el cual enloquecen y celebran [ritos] bacanales.
No por la borrachera del cuerpo, según creo, [sino] por todo cuanto de reprensible hay en el oficio de hierofante.
Los ritos bacanales estaban (literalmente) llenos de sexualidad, bebidas embriagantes, locura y sacrificios de animales. En Heráclito, las características de Dionisos aparecen relacionadas. Es por la muerte y el placer por lo que se enloquece, pero como muestra el siguiente fragmento, también por ello (e incluso en busca de ello) es que uno se embriaga.
Fragmento 77a
Es placer o muerte para las almas devenir húmedas.
En el lenguaje simbólico, mítico y poético de Heráclito, el que “las almas devengan húmedas” es producido por bebidas alcohólicas como se aprecia en el siguiente fragmento:
Fragmento 117
Cuando un hombre se embriaga,
es conducido por un niño imberbe tambaleante,
sin saber por dónde va,
por tener húmeda el alma.
Por lo que hemos visto hasta ahora, a Heráclito no le gustan los rituales que se hacían para Dionisos, ni la gente que participaba en ellos, de hecho, considerará impías estas prácticas:
Fragmento 14
¿A quienes profetiza Heráclito el efesio?
a) A los bacantes que danzan por la noche, [a los magos] y celebrantes de Dionisos, a los iniciados en los misterios.
A éstos los amenaza con lo que será después de la muerte, a éstos les presagia el fuego.
b) Pues la iniciación en los misterios que se practica entre los hombres es impía.

Interpreto, pues, que los misterios son aquellas cosas condenadas a permanecer ocultas, es decir, aquellas cosas que por definición no pueden develarse ni mostrarse pues dejarían de ser lo que son. Así como Heráclito no estaba de acuerdo en que se concibieran las señales de Apolo como determinantes del futuro, tampoco estará de acuerdo con los iniciados en los misterios, porque así como la palabra del vidente rompía la unión con lo oculto, los seguidores de misterios rompen la unión con lo que se muestra. No hay entonces, ni en el misterio ni en la profecía, las señales de las que Heráclito habla, y por ello da su propia interpretación de lo que señalan las figuras religiosas.
Concluimos este breve tratado diciendo que es Heráclito quien introduce a Apolo y Dionisos al ámbito filosófico, y que mucho tiempo después dichos conceptos seguirán en escena sobre todo gracias al énfasis que hacen Nietzsche y Deleuze de su importancia.
Los fragmentos de Heráclito (como hoy los conocemos, e independientemente de que originalmente pudiesen haber guardado conexiones unos con otros estructuralmente), son poesías, como el logos, es decir, como el orden que es común a todas las cosas.

Bibliografía:
Enrique Hülsz Piccone. Tesis doctoral: Heráclito y los orígenes de la filosofía, UNAM, México, 2001.

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